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Archive for 30 noviembre 2010

El nombre de la rosa

Peliculón del quince. Incluso del veinte. Dirigida por Jean-Jacques Annaud y basada en la novela del mismo nombre escrita por Umberco Eco, esta obra cinematográfica del año 1986 tiene muchísimo que ofrecer.

Una historia extremadamente interesante, intrigante, misteriosa, profunda, iluminadora, reflexiva; relacionada con uno de los dilemas más graves y sanguinolentos de la historia: la “Santa” Inquisición, y su imperioso interés por esconder todo lo que se pudiera salir de sus normas y que “profanara” los espíritus de los hombres.

El Nombre de la Rosa comienza con la muerte de un joven miniaturista en una abadía benedictina situada al norte de Italia, adonde acude para su investigación Fray Guillermo de Baskerville (Sean Connery), inteligente monje franciscano, sabio y gustoso de poner a prueba al discípulo novicio que le acompaña, Adso de Melk, joven e influyente (Christian Slater).

La trama se basa en las andaduras, descubrimientos y relaciones de estas dos figuras con los demás monjes y con algún que otro personaje más característico en torno a dicha abadía.

La interpretación de los protagonistas es, por supuesto, magnífica, tal y como lleva intrínseco el nombre de Sean Connery y como se ve en Christian Slater durante el filme, muy expresivo y metido en su papel, creando mucha empatía, e incluso cariño, en el espectador hacia él.

A modo de comentario personal, he de decir que yo no fui capaz de leerme la versión literaria, que data de 1980, cuando la empecé hace unos años. Quizá fuera por mi edad, no lo sé, aunque el tema de que si ciertas adaptaciones mejoran las historias en las que se basan es un debate curioso pendiente de comentar.

De todas formas, mi intención con esto es declarar que se trata de una obra de bastante reconocimiento público, por si alguien prefiere leerse el libro antes de ver la adaptación, y termino reafirmando que constituye un argumento más que recomendable, que va provocando una curiosidad y una emoción crecientes por cada minuto que transcurre.

M.I.A. – Paper Planes

De la banda sonora de la fantástica película ganadora de ocho Óscars en 2009: Slumdog Millionaire. Una canción quizá más curiosa que bonita en sí. Las voces de los niños y los disparos que se entrechocan y provocan cierto sobrecogimiento. Para mí, es preciosa.

El 6 de diciembre M.I.A. dará un concierto en La Riviera, en Madrid. Espero poder ir a verla :).

I fly like paper, get high like planes
If you catch me at the border I got visas in my name
If you come around here, I make ‘em all day
I get one down in a second if you wait [x2]

Sometimes I think sitting on trains
Every stop I get to I’m clocking that game
Everyone’s a winner, we’re making our fame
Bona fide hustler making my name [x2]

All I wanna do is (bang bang bang bang!)
And (… ching!)
And take all your money [x4]

Pirate skulls and bones
Sticks and stones and weed and bombs
Running when we hit ‘em
Lethal poison for the system [x2]

No one on the corner has swagger like us
Hit me on my Burner prepaid wireless
We pack and deliver like UPS trucks
Already in hell just pumping that gas [x2]

All I wanna do is (bang bang bang bang!)
And (… ching!)
And take your money [x4]

M.I.A.
Third world democracy
Yeah, I got more records than the K.G.B.
So, uh, no funny business

Some some some I some I murder
Some I some I let go
Some some some I some I murder
Some I some I let go

All I wanna do is (bang bang bang bang!)
And (…ching!)
And take your money [x4]

Pipi Calzaslargas

Hoy cumple 65 años. 65 añazos.

Me gustaba mucho de pequeña, aunque no la veía demasiado. Me pillé alguna peli suya varias veces en el videoclub (esos establecimientos que alquilan películas y videojuegos).

Incluso un día intenté hacerme sus trenzas, pero me resultó imposible mantenerlas tiesas. Creo que fue mi hermano el que me explicó que eso iría con unos alambres o algo. Desistí ante la complicación de tener que buscar unos alambres y colocármelos en la cabeza, me daba mal rollo, como si me fuera a electrocutar. No, no tiene sentido, pero era un moco, no esperéis que divagara con la teoría del caos a los… yo qué sé, ¿7 años?

Me molaban tela su caballo y su fuerza. Pero no me podía creer que respirara bien durmiendo con la cabeza completamente tapada (dormía al revés, con los pies en la almohada, por las dudas).

Un buen recuerdo este. Y justo después de Pipi, echaban Punky Brewster. De esta sí que me cargué un porrón de capítulos, hasta que uno, en el que se metían dentro de una cueva, se perdían y empezaban a pasar cosas chungas, me asustó, y desde entonces pasé de verlo. No recordaba a la prota tan enanísima, será porque yo también lo era.


¡Mitiquísima la entradilla!

Joder, ahora la actriz de Punky tiene 34 años y la de Pipi, 51. Fli-pas.

Prácticas (II)

Sí, solo llevo tres días, pero me da la sensación de que voy a aprender bastante.

Cuando tienes una responsabilidad mayor que la de ir a clase y hacer tu vida universitaria, te cambia un poco la perspectiva. Se te va la fiebre festiva (también es que estaba un poco cansada de ella), tienes un horario diario mucho más marcado, has de acostumbrarte a madrugar y a organizarte bastante mejor para poder hacer todos los deberes y a la vez cumplir con esa pequeña parte de ocio que te da la vida…

Reduces las horas de sueño, porque no hay más remedio, porque si no no hay de dónde coger para sentirse satisfecha de la jornada, tanto de la parte currante-productiva como psico-autorrealizativa (porque aunque solo sea ver media película o leer un capitulillo de un libro ya hace de un día algo más humano que si solo se ha dedicado a las obligaciones, por muy placenteras que sean).

Entonces llega la noche y esta rutina circadiana te demuestra que no está mal, no está nada mal, porque tienes sueño cuando corresponde tenerlo, porque has comido a las horas normales y corrientes, porque has aprovechado el día en todos los sentidos.

Y porque se te abre un nuevo horizonte, una aventura. Escribir. Escribir mucho, más que nunca. Tirarte la mitad del día escribiendo prácticamente, y en la otra mitad entra tanto no escribir como dormir cuantitativamente, así que reafirmo que se escribe mogollón. Escribir de temas que ni te habías imaginado en realidad, como son manualidades y padres. Inventar y retroalimentarse de pequeñas o grandes florituras materiales hechas por gente muy manitas sobre las que nunca se te habría ocurrido redactar algo, como la fabricación de jabones caseros. Suena bien y todo, dan ganas de hacerlos.

O de padres. Hijos, psicología infantil y adolescente, cumpleaños, alimentación, embarazo, juegos, consejos. Tono siempre ameno, coloquial, nunca conflictivo, siempre buscando la simpatía, el aplauso, la contribución (con lo que me tira a mí ponerme a rajar), la participación de miles de foreras pendientes a diario de tus publicaciones (y de todos los demás redactores, claro).

Y cuando al principio te parece complicado, incluso contradictorio, estar día a día agradando a los demás, enseguida te das cuenta de que con ciertos temas y asumiendo el rol, se hace de forma prácticamente automática. Adquieres ese papel, adoptas ese tono, y vas viendo los resultados, observando tus responsabilidades y posibilidades, aprendiendo cosas, experimentando los tintes de tu “primer trabajo”. Asimilando a su vez, por supuesto, las críticas, las correcciones.

Ver en Facebook que a más de 200 personas “les gusta” tu post en el foro sobre el sedentarismo y el deporte que hacen los niños. Sentirte agradecida porque eres consciente, al menos por el momento, de que te gusta el ambiente de trabajo, Tu Ambiente De Trabajo. Son palabras fuertes, ¿eh? Vale, para el que lleve toda su vida será una tontada, pero para el que está empezando es otro mundo, otra mentalidad.

Y hablas de decoupage, que antes no sabías ni lo que era, creas mundos de fantasía con cartonaje, hablas de padres e hijos como si tú misma los tuvieras porque te metes en su piel y, en ocasiones, si tienes un hueco, vuelves a tu realidad más cercana para publicar en un huequito de ocio un post de alguna película, exposición, novela…

Te iluminas porque ves que no todo el mayor goce está en lo trascendental, ese universo tan hipotético y excepcional en el que tienen que darse demasiadas circunstancias simultáneas como para experimentar las cosquillas de una levísima disposición y capacidad intelectual más allá de lo típico. Te sientes alumbrado ante el descubrimiento de que esa sensación también se halla de repente en las cosas más simples y que antes calificabas de “chorradas”.

Finalmente, te acuestas cansada pero contenta, porque al día siguiente vas a volver a hacer lo que más te gusta en la vida: escribir. Y antes de eso, otra de las cosas que más disfrutas: ¡desayunar pan con Philadelphia! :D.

Prácticas

Mi vida ahora consiste en: prácticas por la mañana y clases por la tarde. El resto del tiempo, comer y hacer cosas de la uni. Algo de Messenger, claro, que no falte, y poco más. Los findes se avecinan tranquilos. ¡Estoy que me salgo!

8 de la mañana en pie. Igual no es para tanto pero después de comer en la universidad se nota tela. Exagerao, de hecho.

Las prácticas son de redacción en una revista online que puede que a muchos os suene, al menos de oídas así a modo de cancioncilla: facilisimo.com. Se trata de una página web dedicada fundamentalmente al hogar y su público objetivo es, más o menos, mujeres, con frecuencia madres jóvenes. La verdad es que consta de una gran variedad de secciones que pueden ser muy útiles: vivienda, decoración, belleza…

No adivinaríais ni a tiros lo que me ha tocado a mí: ¡Manualidades y Padres! ¡A mí! Es gracioso. Sí, solo gracioso, no hay ironía ninguna, no me disgusta, el caso es escribir y allá que escribo, lo que se me ocurra o lo que me manden, la verdad es que después de los primeros días creo que ya eres completamente autosuficiente para publicar por ti mismo sin que tengan que corregirte ni nada, y hay que tener cuidado porque de tus palabras depende la reacción de los miles de foreros que se pasean por la web, leen, opinan y comentan.

De momento no tengo ni nombre de usuario propio, querrán asegurarse de que no me piro a las dos semanas y la sesión que me cree para mí sea pa ná. Tiene sentido. Ya os contaré más cosas más adelante, aunque tampoco habrá mucho más me parece a mí.

Mi primer post (porque se redactan posts en blog o en foros, y luego reportajes) consistió en el síndrome de Down, así por informar un poco, y un par de foreras parecieron enfurruñadas por haberlo llamado “enfermedad” en vez de “trastorno genético”. Sigo sin tener muy claro si se le puede calificar de enfermedad pero de cualquier forma me da que la gente a veces es demasiado sensible. Ni que les estuviera llamando subnormales profundos, oiga, que “enfermedad” es un término de lo más normal y genérico.

En fin, gajes del oficio. ¡Oh! ¡Suena bien y todo! Bueno, pagan lo justo, mmm, para el autobús y poco más, pero no voy a esperar más de unas prácticas. Bastante es de agradecer que me sienta a gusto de momento :). Mañana es mi tercer día, por cierto.

Me acuesto ya, que madrugar se hace duro. ¡Que os vaya bien!

Prezioso & Marvin – The Riddle

Mi fiebre del momento.

Los silbidos molan. Happy a full.

riddle1 /’rɪdḷ/ sustantivo

  1. (puzzle) adivinanza f, acertijo m;
    to speak in ~s hablar en clave
  1. (mystery) enigma m, misterio m
riddle2 verbo transitivo (perforate) (often pass) to be ~d WITH sth: his body was ~d with bullets -> lo habían acribillado a balazos;
she was ~d with cancer -> tenía cáncer por todo el cuerpo, estaba cundida de cáncer (Méx);
the chairs are ~d with woodworm -> las sillas están llenas de carcoma or todas carcomidas;
the organization is ~d with corruption -> la corrupción ha llegado a todos los niveles de la organización

Fuente: WordReference.com

Me ha molado la palabra :).

Segovia City

Bueno, lo que es “city”… 56 mil habitantes en 2009. Un pueblo, vamos. Muy simpático de ver. Lo compararía con Toledo pero aún no lo he visitado así que no hay lugar para comparaciones. Muchas piedras, callecitas peatonales y estrechas, su plaza céntrica, avenida “comercial” con todo tipo de bancos (excepto el que necesitaba una de mis amigas) y cadenas de restaurantes/comida basura. En pocos pasos hemos visto lo fundamental, y probablemente todo lo de interés: el acueducto, la catedral, un par de iglesias monas y el alcázar. Unos veinte minutos de camino entre el primer sitio y el último.

Bajada de una cuesta después de dejar el coche aparcado. Hostión con un poste bajito por la parte de atrás, ignoro por qué coño no lo quitan, solo sirven para rajar coches y partir rodillas, no creo que compensen como decoración urbana.

¿Qué nos esperaba al final de la cuesta? ¡El famoso acueducto romano de Segovia! Majestuoso y espléndidamente acompañado por un cielo fantástico.

Qué pechá de piedras, ¡y todas distintas! Las encajaron a la perfección, y mira que son deformes.

Al atravesar el acueducto, tenemos una cuca plaza central. A un lado, la oficina de información; al otro, las casitas de la fotografía, con sus establecimientos abajo. Gran crimen: no haber probado el tipiquísimo cochinillo segoviano. Nos decantamos por un telepizza y al final me he sentido un poco mal por no haber probado el plato, ¡pero no caeré en el mismo error a partir de ahora!

Tierna perspectiva pueblerina y del horizonte.

Iglesia de camino a la catedral. Les encantan los arquitos en esta ciudad. Y la verdad es que aportan mucho estilo a las arquitecturas, me gustan.

La catedral de Segovia. Preciosa, magnífica. Lástima que se cargaran estéticamente la puerta principal restaurándola con un tono grisáceo que se mata con el dulce ocre de toda la estructura.

El alcázar. Se me asemeja al castillo este desmontable de Gargamel, el malo de los pitufos, que tenía mi hermano por casa hace miles de años.

Interiores del Alcázar. Fundamentalmente en penumbra, muchos cuadros con reyes y personajes importantes de la época, armaduras de hombres, niños y algún que otro caballo como este. Techos masivamente adornados, como se acostumbra en muchas construcciones señoriales antiguas. La oscuridad no me permitió sacar buenas imágenes pero tampoco destacaba demasiado nada.

Vistas desde dentro del castillo a través de uno de los ventanales en arco. Vaya tela.

Vistas desde otro ventanal. Se ve rápido el interior del alcázar. Al final había una especie de secciones con instrumentos más específicos, como bustos, armas, alguna maqueta, documentos enmarcados, cartas, manuscritos.

Cañonazo que te crió. No veas para mover eso, y unas balas enormes que había que echarles.

Instrucciones de artillería.

Último recorrido de vuelta al coche, dejando atrás una zona más visitada que ha merecido la pena. Un gran día y en buena compañía tanto mejor. Os recomiendo, si os pilla cerca o de paso, parar en Segovia, tiene mucho encanto.

¡Y para casa! Lo dicho: un fin de semana completísimo e idóneo, no sabía ni que lo necesitaba. Ahora, a reunir fuerzas para la semana que comienza.

¡Que la empecéis con buen pie!

Los jardines de la Granja de San Ildefonso

El final del fin de semana no podía haber sido mejor: viajecito a Segovia y parada a falta de unos 13 kilómetros en el adorable pueblo La Granja de San Ildefonso, próximo a la Sierra de Guadarrama y a unos 80 kilómetros de Madrid, donde hay un palacio con unos jardines preciosos de visita obligada. El interior del palacio no lo vimos porque ya nos entretuvimos bastante en los exteriores, aparte de que no me explico cómo pueden ponerle determinados precios a los centros culturales impidiendo a mucha gente el propio acceso a la cultura pero bueno… ¿Por qué no se va a los teatros? Porque te sangran. ¡Pero volvamos a nuestro pueblo segoviano!

Vista de la parte delantera del palacio, cuya creación fue mandada por Felipe V, asombrado por la belleza de la zona. Sería la residencia veraniega de los reyes de España hasta el reinado de Alfonso XIII.

Comienzo de los jardines, amplios, bien podados, cuidados y organizados y alternando entre verdes y marrones otoñales.

Montículo semi-humano impresionante, construcción que más me gustó, aunque prácticamente había una ornamentada fuente en cada una de las intersecciones entre caminos a lo largo de todos los jardines, que cubrían una considerable porción terrenal. Vamos, que se daban unos buenos paseos los reyes por allí.

Billones de hojitas totalmente metidas en el cambio de estación, formando largos setos y dando lugar a montones de caminos y bifurcaciones que se veían por encima mientras atravesábamos la amplia Calle de Valcaín, que nos mostraría otra gran fuente.

Plaza de los Baños de Diana, muy bonita también. Toda la visita ha estado acompañada de un hermoso cielo medio nublado que le daba un aire aún más misterioso y ancestral al lugar.

Criaturas mitológicas, ángeles, musas.

La visión de esta escultura me ha recordado a aquella escena en una de las película de la mítica saga de El cuerpo humano en la que la esfinge exponía al niño que pretendía comerse un acertijo, y si lo acertaba le dejaba con vida: ¿cuál es el animal que tiene cuatro patas por la mañana, dos al mediodía y tres por la noche? La respuesta está al final del post, por si queréis ir pensándolo.

Otra hermosa edificación, con su correspondiente surtido de figuras por doquier.

Fuente de Neptuno. Expresividad, fuerza, sensualidad, sumisión, orden, poder.

Vista del palacio por la parte de atrás, encabezando caminos repletos de estatuas y otros tantos paraísos verdes y maravillosamente definidos.

Finalmente, vista lateral del palacio, precedida por otra fuente más, enorme y subdividida en varias secciones.

Y la respuesta al acertijo (¿cuál es el animal que tiene cuatro patas por la mañana, dos al mediodía y tres por la noche?) era… ¡El hombre! Porque cuando nacemos, caminamos a cuatro patas; al crecer, nos movemos sobre dos piernas; y al hacernos viejos, nos apoyamos sobre un bastón.

Espero que os hayan gustado estas pocas imágenes, en el siguiente post vamos con Segovia ciudad. Si tenéis la oportunidad de ir a ver los jardines y os interesa la temática, no dudéis en daros el paseo, sobre todo en esta época en la que la estación es la idónea para observar el paisaje coloreado en su máximo esplendor. Tonos de esperanza entremezclados con cálidos pre-invernales junto con una leve bruma y tierra húmeda. Oníricos parajes del siglo XVIII a vuestra disposición.

Un fin de semana apacible (III); Madrid, tiendas, mercadillos y post-its

Sábado extraordinario en su sencillez: levantarme tarde después de dormir De Puta Madre, como desde luego sí que hacía mil que no había experimentado, e ir a buscar camisas. ¿Por qué? Porque a dos de mis compis les quedan muy bien y se me ha antojado, así que aunque deteste un poco ir de compras, por probar que no quede.

La vuelta por Fuencarral me ha demostrado que desconozco una cantidad inmensa de marcas, no su estilo sino su existencia en la faz de la tierra, pero también he comprobado que sus precios tienen la friolera de elevarse a 50, 60, 70 e incluso 80 euracos. Cansancio, pereza inevitable, tiendas=coñazo. Huida rápida al Corté Inglés, donde por unos módicos 30 euros cada una, he pillado dos camisas de la hostia, y de tío, ¿por qué? Porque son las mejores, porque me gusta lo simple, y no los millones de mariconaditas que les ponen a las camisas de las chicas que se las cargan por completo.

Para  casi terminar la primera mitad de un fin de semana ejemplar tras dos meses plagados de fiesta (sí, señores, la juerga también acaba cansando y tocando los cojones), ha procedido dar un paseo por un porrón de puestos de estos típicos que ponen en la Plaza de España, con sus bolsos, palestinas, bufandas, pulseras, incienso, cachimbas, chucherías, garrapiñadas y etcéteras.

¡Luna llena! Se ven un poco chungas porque el móvil no da para más pero bueno, se intuye.

Derrochando colorido.

Madrid nunca duerme. No sé cuánto durará este Mercado Solidario (eso ponía en los marcos superiores de los puestos), creo que poco, pero en navidades caerán otros tantos fijo.

Había un escenario allí al otro lado de la plaza montado con canciones de Maná sonando, que no Maná de cuerpo presente.

El último bello detallito del sábado ha consistido en la visión de este escaparate de una de las tiendas del centro comercial Príncipe Pío:

Exacto. Ofrecían entrar y escribir en un post-it para luego ser expuesto algún propósito para el año nuevo que se aproxima. Parecerá una cursilada pre-navideña pero a mí me encantó y me pareció genial y enternecedor, además de que algunos de los mensajes eran graciosos.

Optimistas, proceso de deportistas, esperanzados…

Una iniciativa muy emotiva por parte de quien se le haya ocurrido, mis felicitaciones desde aquí.

¿Y ahora qué? Pues estoy tirada en mi querido sofá, actualizando mi amado blog, que ya tocaba, y deleitándome en una noche en la que gran parte de la población estará creando expectativas de todo tipo mientras que yo no tengo absolutamente nada de lo que preocuparme, solo limitarme a leer una cosita de Freud para el Seminario de Análisis Fílmico al que me he apuntado en la universidad (ya os hablaré de él), y a la cama felizmente, que estoy tiesa, y que mañana… ¡nos vamos a ver Segovia! Benditas sean las amigas con coche (y carnet de conducir).

¡Feliz domingo!

Un fin de semana apacible (II), Harry Potter

Tras las clases de la tarde, que se hicieron un poco largas y pesadas, vendría una cena en el Brillante (cadena ultra extendida en Madrid, y muy bien de precio, en la que habré comido una sola vez; ahora dos) y… ¡Harry Potter y las reliquias de la muerte! No dejaré pasar que cuando vino el camarero en el restaurante a preguntar qué queríamos, le dije toda fina yo: “una pizza prosciutto” (pronunciándolo a lo italiano suave rollo prochiuto), y va el hombre y pega un chillido: “¡UNA PIZZA DE JAMÓN!”. Bye, bye, glamour. Total, me hizo mucha gracia.

Harry Potter… Sinceramente, no me acuerdo en absoluto del libro, pero si la películo duró dos horas y cuarto, una hora estuvo dedicada al pasteleo entre dos de los personajes protagonistas, que cualquier friki o mínimamente entendido de esta saga intuirá de inmediato quiénes son.

¿Qué me estás contando? Digamos que la historieta está aceptable, aunque me dé bastante coraje que hayan dividido la última novela en dos adaptaciones, magistral método para sacar más dinero, sin duda, porque fastídiame si el cuarto libro no está comprimido al máximo en su correspondiente película.

Se pasa un rato ameno, te ríes varias veces, te acojonas, te entristeces, las diferentes circunstancias te llegan… pero creo que en esta parte se ha perdido un poco el sentido del mundo mágico para pasar un poco más a lo comercial, ese universo tan atrayente que se carga las buenas obras de verdad.

Aún así, como ex-fanática de Harry Potter (teníais que verme con mis 15 años y enganchada a concursitos de preguntas y a todo tipo de actividades de una página web donde el Sombrero Seleccionador me había colocado en Gryffindor… bueno, la primera vez que le di creo que no, salió Ravenclaw, pero yo quería estar en esa casa así que probé otra vez y ya sí :D), no les quepa duda de que en cuanto salga en el cine el desenlace final, María estará postrada en alguna sala cercana la misma primera semana que se estrene.

Total, una noche de viernes entretenida y fuera de desfases como hacía mucho que no tenía.

Pd: he de añadir que, gracias a un comentario que me ha abierto los ojos, debería haber hablado de algunos otros aspectos importantes de la película como es, destacadamente, los efectos especiales, tema siempre muy cuidado a lo largo de toda la saga y que cada vez le aporta más realismo a la trama. Por otra parte, la interpretación de los personajes también tiene su mérito, cada uno en su correspondiente papel excelentemente caracterizado.

No añadiré nada más porque tenía que haberlo hecho en su momento, así que os animo a ir a verla y juzgar por vosotros mismos porque en general vale la pena, tanto para los que se han leído el libro como los que no. Esperaremos impacientes a ver qué tal está la última parte.

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