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Archive for 23 mayo 2015

El pánico gratuito y la confianza en uno mismo

Sí, sí, ese pánico que nos ataca más o menos constantemente, dependiendo en buena parte de la personalidad de cada uno aunque igualmente extendidísimo. Ese pellizco en el pecho debido a la incertidumbre, a la inseguridad, al miedo, a la vergüenza, al reparo y a todos esos sentimientos negativos que, en resumidas cuentas, no nos permiten gozar de una existencia plácida por mucho tiempo… Oh, un momento, ¿no nos lo permiten o somos nosotros los que les estamos dando banda ancha para importunarnos?

Porque, sinceramente, llega un punto en el que la mente les coge el gusto y es que no para. Y otra preocupación por esto, y de nuevo ansiedad por aquello, y una mala cara después por lo otro… No tiene sentido. No tiene el más mínimo sentido cuando normalmente hasta se solucionan por sí mismas. Y si resulta que no y hemos de solucionarlas nosotros pues no estaría mal tomarlas como los escalones que necesitamos para ascender en esta vida, en lugar de constantes contrariedades que “quieren fastidiarnos”.

2015-05-14 20.27.57El problema es cuando de repente me llega un mensaje al móvil como el que podéis ver en la imagen (un “aviso de riadas en mi área hasta las 10:30 de la noche” que me recomienda “evitar zonas inundadas” y comprobar qué dicen los medios de comunicación locales, enviado por el Servicio Nacional del Clima: National Weather Service, NWS) y justo me encuentro en casa esperando a mi novio. ¿Qué pasa entonces? Que, en vez de pensar como cualquier persona con la cabeza en su sitio que el chico tendrá más trabajo de la cuenta, una empieza a imaginarse una escena de película en la cual el susodicho debía de estar conduciendo de vuelta cuando le habría caído una tromba de agua espantosa, haciéndole perder toda visión de la carretera y hasta provocando que el coche se deslice por la misma mientras que se forma una riada de mil demonios que termina por arrastrar el vehículo a lo largo de cuestas repletas de agua, tierra e incluso algún ciervo hasta precipitarse por un acantilado. Y yo en casa sin enterarme de nada.

Hasta que cruza la puerta y esta inepta ha pasado un mal rato gratuitamente. Este es el pánico del que hablo. Obviamente la descripción del hecho catastrófico ha sido exagerado: las cuestas hacia abajo en San Diego no te llevarían precisamente a unos acantilados y no sé yo si hay ciervos por la zona pero claro, estás a diez mil kilómetros de tus seres queridos y para alguien que se ha metido en tu vida más de la cuenta y sin esperarlo en California, va la tierra del sol y le da por llover un océano sobre la hora a la que sale de trabajar, que ya es mala suerte también (aunque dicho océano tampoco es que se viera a través de la ventana precisamente).

Toda esa angustia me pertenece exclusivamente a mí y a mi falta de capacidad para llevar con calma determinadas situaciones, y mira que soy tranquila a menudo pero nada como la incertidumbre para acojonarme. Y eso no puede ser, ¿por qué? Porque en la vida una incertidumbre va detrás de otra. Y de otra. Y de otra. Y nunca se acaban. Así que mejor procurar llevarlas de otra manera. Las incertidumbres, los imprevistos, los cambios de planes, los problemas en sí, las rupturas, los desacuerdos, las discusiones. Lo que no podemos controlar que suceda pero sí en buena medida nuestra reacción y actitud hacia ello.

confianza en uno mismoAyer me ocurrió algo parecido. No en el tema pero sí en la sensación: confesé a uno de mis mejores amigos una serie de pensamientos que me corroían el alma acerca de su situación actual. No os preocupéis, no se dedica a nada turbio, simplemente me preguntaba si era realmente feliz o no, a muy grandes rasgos. Pues me puse más nerviosa que un hipocondríaco en una piscina de jeringas. Hasta grabé un vídeo para poder explicar mi opinión en condiciones y ni así, con un canguelo hacia no sé qué temores infundados… Lo cual nos catapulta del pánico gratuito a la falta de confianza en uno mismo. Porque, ¿cuántos miedos eliminamos cuando confiamos en nosotros mismos, cuando nos vemos capaces de aquello y más, cuando consideramos nuestras opiniones y decisiones como bien sustentadas y útiles para nosotros mismos y para los demás, cuando nos miramos al espejo y estamos orgullosos de lo que vemos? Un porrón.

Los miedos no son más que consecuencias de la falta de seguridad en uno mismo. Y el nivel de seguridad que sintamos dependerá, aparte de nuestra educación y principios básicos personales, de nuestra capacidad para plantearnos las circunstancias con más o menos temple, junto con la lógica y el realismo que creamos que se merecen y la mayor o menos resistencia a la tendencia a pensar en las posibilidades más nefastas, que no sé de dónde hemos sacado esta espantosa costumbre. Si yo no me hubiera imaginado a mi novio siendo boicoteado por inundaciones milenarias, dos horas que me habría ahorrado de pánico gratuito. Si me hubiera sentido lo bastante segura de que estaba haciendo lo correcto, o más bien lo que me pedía imperiosamente el cuerpo, al ser honesta con mi amigo, no me habría rallado la cabeza con hipotéticos dramas amistosos.

Y así ocurre con todo, con todo lo que nos afecta improductivamente, que es mucho más de lo que pensamos pero nos empeñamos en camuflarlo entre justificaciones. ¿Para qué? ¿Para permitirnos ser más desgraciados? Ya he asumido que aquí los fuertes sobreviven y los débiles mueren pero claro, el tremendo problema es que antaño estos fenecían de verdad mientras que hoy en día permanecen en cuerpo presente con el alma a la altura de los pies, arrastrándose, cabizbaja y perdida. Cuidado, naturalmente no es un problema que sobrevivamos más tiempo, no quiero matar a nadie. Sin embargo… Hay como demasiadas existencias tan vacías o desgraciadas que cuesta pensar que les merezca la pena subsistir de esa manera, ¿no creéis? Nótese que hablo de conflictos psicológicos del siglo XI. A los que les falta un techo o el plato delante de ellos tienen mayores preocupaciones como para entrar en conflictos mentales de este tipo.

pirámide de MaslowLa ciencia nunca dejará de sorprendernos. Cada época, sorteará unos baches para verse obligada inmediatamente a lidiar con otros nuevos. Cada avance de la civilización conlleva sus atrasos. Enfermedades de hoy en día no existían anteriormente, ni los niños vivían pegados a una pantalla, ni los padres acudían al colegio a pegar a los profesores, ni… En ocasiones, resulta extremadamente difícil no hacer un agujero y meterse dentro para aislarse de este mundo trágico y perverso. Hasta que te das cuenta de que forma parte de la supervivencia. No somos más que los animales que nos rodean, cada uno nace y crece con posibilidades y suertes distintas. Y cada uno es responsable de sus propios actos, cada cual decide su papel en el universo. Y en eso estamos trabajando los más privilegiados de la tierra, en aprender a mover nuestras marionetas de manera que apreciemos lo que nos ha venido dado y muchos otros no tienen, es decir, las necesidades fisiológicas, de seguridad y de afiliación que tan acertadamente nos expuso Maslow; y en tratar de alcanzar los dos pilares más altos: el reconocimiento y, finalmente, la autorrealización.

Total, una vez más, os hablo y me hablo en un intento de darnos un guantazo a todos y de sonreír más y preocuparnos menos. De reflexionar sobre el comportamiento humano y nuestras posibilidades, de mirar al exterior con menos egocentrismo y más objetividad, de mejorar como individuos y crear una sociedad un poco menos desastrosa para nuestros descendientes. Y de confiar más en nosotros mismos, que sabiamente se dice que, si no confías en ti mismo, ¿quién lo va a hacer? Puede que al principio haya gente que lo haga, pero luego muchos acabarán hasta la coronilla de tus inseguridades y tu negatividad, así que mejor irse curtiendo el espíritu, que hay mucho que hacer y que aprender como para andar asustándose y lamentándose gratuitamente.

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Pon un portfolio en tu vida

portfolioHoy os traigo una recomendación personal: crearos un portfolio online. No importa que no seáis diseñadores gráficos con miles de fantásticos diseños, actores con vídeos estupendos o arquitectos con proyectos deslumbrantes. Basta con que dispongáis de cualquier material digital que dé una idea de lo que sois capaces de hacer, y opino que para esto sirven tanto trabajos universitarios como proyectos para empresas, además de que naturalmente deberíais colgar vuestro currículum y, a ser posible, una breve descripción de vosotros mismos con la que tratar de llamar la atención y diferenciarse.

Sí, lleva tiempo y da pereza, pero no solo servirá para que no os quedéis en bragas cuando aquellas compañías en las que os gustaría trabajar os pidan que se lo enviéis, sino para daros cuenta de todo lo que habéis hecho (porque no siempre nos da la sensación de que hemos hecho grandes cosas) y para poner empeño en almacenar cuidadosamente todo lo que hagáis a partir de ahora en lugar de dejarlo metido en el ordenador de la oficina (en el que no se sabe por cuánto tiempo se va a utilizar) o en el de los compañeros de carrera (que a saber a dónde van a parar, tanto sus ordenadores como ellos mismos). En resumidas cuentas, para valoraros más como profesionales en un campo determinado y para demostrar esa valía al resto del mundo.

Hay muchas plataformas gratuitas que permiten construir un portfolio de manera fácil e intuitiva. No voy a entrar en consejos en cuanto a cuál usar, esto os dejo investigarlo por vosotros mismos, lo cual implica sentaros delante del ordenador predispuestos a pasar un buen rato mirando y comparando, como cualquier tarea que merezca realmente la pena: no se consigue en condiciones en dos minutos.

Lo que haré será enseñaros el mío para daros una idea de las cosas que podríais publicar en él si os falta inspiración y no sabéis por dónde empezar. La plataforma que elegí en su momento es clippings.me. Cada cual utilizará una plataforma u otra según sus necesidades y preferencias. Esta es simple y me sirve para destacar los contenidos por encima del diseño al pertenecer una servidora a los mundos del periodismo y del marketing (o eso intento, si me dejan currar de ello).

Así pues, os invito a echarle un vistazo: https://www.clippings.me/mariagamarillo

Vamos a desglosarlo juntos, y recordad que todas estas características pertenecen en concreto a la plantilla de Clippings; no confiéis del todo en encontrarlas en otros servicios de portfolios, aunque deberían ofrecer en general las mismas posibilidades básicas.

portfolio description

  • En primer lugar, nombre y apellidos. No tiene más ciencia. Me gusta añadir mi segundo apellido porque así me separa un poco de las tropecientas Marías Gonzalez que existen, aunque si os encontráis fuera de España podríais dejar solo uno, puesto que los extranjeros no están acostumbrados a ver dos y en ocasiones confunden el primero como parte del nombre. Personalmente, a pesar de encontrarme en San Diego (Califoria, EEUU), he decidido dejarlo así.
  • Redes sociales: tengo mi Twitter, mi Linkedin y mi Flickr. También se pueden añadir Facebook y Youtube, pero no le veo el sentido a incorporar una red tan personal como Facebook a esta especie de currículum extenso y mi pobre Youtube no tiene nada que ofrecer. Quizá si tenéis una página en Facebook de un tema determinado que pueda ser de interés, sí que sería buena idea ponerla.
  • Biografía: lo primero que he puesto en ella es mi correo electrónico. Que resulte fácil encontrar mi contacto para quien desee escribirme, no hay nada más desesperante que querer contactar con alguien y no encontrar con rapidez sus datos en su página web. Seguidamente, redacto lo que se me ha ocurrido que ayuda a verme como alguien útil y con cosas que aportar, ya que actualmente estoy en proceso de encontrar trabajo. Para cuando lo encuentre (esperemos que pronto), habré de modificarlo. Esta sección hay que adaptarla continuamente según las circunstancias para no confundir a quien visite vuestro portfolio. Bueno, ¡esta y cualquier sección del portfolio cada vez que podáis añadir algo nuevo!
  • Biografía… ¡En inglés! A decir verdad, esta necesidad surgió sobre la marcha al emigrar de España, pero es cierto que no estaría de más ponerlo en los dos idiomas directamente para demostrar vuestros conocimientos del inglés y estar preparados en caso de mudaros de un país de habla española a cualquier otro o viceversa. Pero bueno, es totalmente opcional y dependerá, una vez más, de la situación de cada uno.
  • País en el que resido actualmente y dirección de mi blog. He aprovechado la breve descripción previa para aclarar que, dentro de los Estados Unidos, vivo en San Diego, que es donde me interesa quedarme durante el próximo año y así no me llaman de cualquier parte del país, que ya sabéis el tamaño que abarca. No es que me haya contactado nadie de momento a través de este medio pero oye, ¡lo acabo de arreglar y nunca se sabe!

Pasamos entonces a la sección de contenidos profesionales.

portfolio contents

  •  Lo primera esta vez: mi currículum, tanto en inglés como en español.
  • A continuación, mi blog. Porque poner el enlace en la biografía no implica que nadie se lo salte y, como profesional del periodismo, me interesa destacar que poseo y manejo un blog, y es una manera de mostrar también rápidamente mi forma de escribir. No obstante, es importante analizar si los contenidos de vuestro blog (los que lo tengáis) os favorecerán u os perjudicarán. Si se trata de un blog de temas controvertidos (política, religión, etc), tal vez no sea buena idea. En mi caso, aunque a veces me apetezca criticar cosas o exponer pensamientos y sentimientos más personales, en general lo considero un espacio muy ilustrador de mi estilo. También he añadido otro par de blogs pasados porque, aunque no los utilice ya, siguen exponiendo cosas que hice y que puedo hacer.
  • Trabajos para empresas o “work samples“, como os podrían pedir en inglés. Tras darle bastantes vueltas y pasear una y otra vez por las carpetas de mis prácticas y trabajos anteriores, conseguí hacerme con una serie de materiales que creo que enseñan adecuadamente distintas labores que puedo desempeñar. El orden es de más reciente a más antiguo y se basa, respectivamente, en una presentación traducida al inglés, el manejo de un blog, la corección de los textos de una web, una guía, una propuesta de un plan de comunicación, un informe de redes sociales y una serie de artículos publicados en una revista online.

task¿Qué ocurre? Que hay cosas que te tienes que buscar la vida para mostrarlas. Manejar con aquel blog y corregir la web fueron mis tareas principales durante unas prácticas pero no es que tenga un registro o informe de ello, así que he optado por simplemente colgar los enlaces del blog y de la web y explicarlo en las descripciones. Es más, hoy en día la experiencia como “community manager” (en España) o “social media coordinador” (en EEUU) se aprecia mucho, por lo que me he tomado la libertad de añadir mi trato con las redes sociales en la descripción del blog (como podéis ver a la derecha), ya que no tengo manera digital de demostrarlo. La próxima vez que desempeñe este tipo de trabajo, procuraré elaborar un informe personal, aunque sea haciendo impresiones de pantalla, para poder añadirlo visualmente al portfolio. Luego, para exponer mis artículos publicados en la revista online, recurrí a recopilar todos los enlaces en una página de Facebook. ¡Hay que buscarse las papas como sea!

  • A partir de aquí, aparecen mis proyectos relacionados con mi educación de más reciente a más antiguo, es decir, pasando de mi actual postgrado de dirección de empresas a mi máster de marketing previo y finalmente a mis carreras de periodismo y comunicación audiovisual. Aquí se trata, una vez más, de elegir todo aquello que penséis que vale la pena. En mi caso, campañas de marketing, proyectos finales varios de asignaturas, planes de negocio, alguna presentación de cualquier tema que me guste cómo ha quedado, guiones, maquetaciones, alguna entrevista, algún reportaje…

¿Y por qué no pensar también en actividades que hemos desarrollado por nuestra cuenta?

portfolio personal projects

  • A modo de valor añadido, tras los trabajos para empresas y proyectos universitarios me he decantado por colgar algunos relatos, ya que indican que parte de mi tiempo libre también lo he dedicado a mi profesión en cierto modo y que albergo un toque artístico, independientemente de la calidad de lo escrito… A menos que sea espantoso, que ya sería mala suerte pero claro, para gustos, colores.
  • Para terminar, fotografías. No soy una fotógrafa profesional en absoluto, rara vez he profundizado en técnicas ni en programas de edición que me ayudaran a embellecer o alterar imágenes, pero me gusta tratar de hacer fotos atractivas y siento una especial debilidad por captar determinados momentos, aunque mi Flickr ofrece principalmente estampas de mis viajes. No me refiero a esa tendencia tan extendida de sacar fotos en todo momento para colgarlas en Facebook, no, sino en distinguir alrededor de mí historias o reflexiones en perspectivas cotidianas y querer inmortalizarlas para guardarlas en mis carpetas y no olvidar lo que me provocaron, y a su vez frecuentemente para utilizarlas para el blog. Como cuando te ataca la inspiración para escribir: o la expandes al instante, o se desvanece.

Así pues, al menos pensároslo. Considerad qué trabajos habéis realizado y son dignos de enseñar (no colguéis cualquier porquería, por favor), qué podéis tener allá por los recovecos del portátil, cómo os gustaría venderos. Echaréis unas horas, quizá os desmoralicéis montando la estructura y comiéndoos la cabeza para poner un título adecuado para cada cosa, pero apuesto a que el resultado será muy satisfactorio. Y un pequeño apunte en cuanto a Clippings: me ha pasado varias veces que, al guardar algún nuevo documento, se le ha ido la pinza y en la página principal se me habían movido de sitio las publicaciones, pero al salir y entrar luego habían vuelto a su sitio… O no en un par de ocasiones, con lo cual tuve que colocarlas de nuevo. Así que no seáis comodones y recurráis por pereza a esta plataforma (a menos que os haya enamorado…), buscad en internet y analizad las posibilidades, que son muchas. ¡Ah! Y buscad entre vuestros trabajos lo que podríais publicar con la mente abierta, dilucidando cómo sacarles jugo. Por ejemplo, cuento con un porrón de proyectos realizados en grupo. Al principio, quería poner proyectos exclusivamente míos pero al comprobar que tantos de ellos los hice con otras personas, me dije: mira, para dentro que van, y además demuestran que he trabajado mucho en equipo. Como en la vida misma.

¡Ánimo y a trabajar!

Las festividades en Estados Unidos

Iba a poner “las fiestas americanas” pero algo me decía que un título así podría llevar a prometedoras expectativas a lo American Pie, es decir, con desfases etílicos en chalets enormes repletos de gente guapa y chicas en pelotas. Lamentablemente para muchos, no es el caso: vamos a hablar de cómo celebran los estadounidenses algunas de las fechas anuales clave. Nótese que no se tratará de una perspectiva objetiva (para eso está Google), sino de mi propia experiencia personal.

Cabe destacar que he tenido la suerte de relacionarme bastante con una familia americana, la cual me ha permitido acercarme más a sus costumbres. Albergo ciertas dudas hacia que sus hábitos sean la norma en este país porque creo que la hija de dicha familia (llamémosle A) goza de especial predilección por hacer mil millones de regalos a las personas que aprecia, pero al menos plasmaré una aproximación de cómo viven estos momentos por los Estados Unidos.

Comenzamos con Thanksgiving (“Acción de Gracias”), 27 de noviembre. Se puede resumir muy fácilmente en cuatro palabras: valiente-hartón-de-comer.

No hay huevos de pasar hambre

No hay huevos de pasar hambre

Tras un par de horas o tres de charla y preparativos, a la mesa. La palma se la llevó un riquísimo jamón que podéis ver cortado en la esquina de la derecha de la foto previa, ¡pero el pavo que no faltara!

Thanksgiving turkey

Thanksgiving turkey

La solución fue hacerse un combinado para probar de todo. No me preguntéis qué llevaba cada cosa porque no sabría decirlo. Pongamos que el menú ofrecía ensaladas y purés variados junto con las carnes mencionadas y demás elementos de picar, como los huevos rellenos o las aceitunas, culminando con una serie de postres basados en un elemento crucial: chocolate.

thanksgiving

Total, que salimos rodando de allí y prevenidos para próximas reuniones, puesto que en todas se repetirían estas tendencias culinarias (platos, dulces y cantidad).

Pasamos a una fiesta mítica en los Estados Unidos de fecha 31 de octubre. Efectivamente: Halloween.

"¿Truco o trato?", Riverside, California.

“¿Truco o trato?”, Riverside, California.

La charla inicial de dos a tres horas y la posterior cantidad de comida fueron las mismas que por Thanksgiving, a excepción del pavo, que en esta ocasión no procedía. Pero cuando la otra vez cada cual hizo lo que más le apetecía tras la cena (hablar con unos o con otros, dar un paseo por el jardín, sentarse en el porche, jugar con alguno de los cinco perros que tiene la familia… Hasta una siestecita se echó el cabeza de familia en el sofá), por Halloween la noche transcurrió mucho más activa en general. Tres puntos clave:

1. El cachondeo por las pintas que llevábamos. No es que una servidora haya visto la película Scream, no me apetece pasarme una semana en vela, pero Scary Movie me bastó para inspirarme.

Halloween crew

Halloween crew

2. Los niños que llamaban a la puerta pidiendo caramelos. Como en las películas… Pero de verdad. Y allá que íbamos más ilusionados que ellos a abrirles y darles unos buenos puñados. Si no hubiera sido por un indeseable crío que me empujó más tarde por la calle a poco que le miré durante escasos segundos (¡ni siquiera intenté asustarle!), casi me habrían convencido de su inocencia.

3. La decoración de las casas. Impresionante es poco. No me refiero al interior, el cual ya era cuco de por sí y te falta tiempo de abarcar entre calabacitas y demás, sino a ciertas calles cuyas viviendas se preparan con especial ahínco para mostrar un espectáculo visual alucinante. Ojalá pudiera enseñaros más que una triste fotografía pixelada.

Casa decorada por Halloween. Riverside, California.

Casa decorada por Halloween. Riverside, California.

Hasta accedimos a una especie de “casa del terror”. Me asusté mucho más yo sola con mi acojonamiento previo que durante la atracción pero mis dos amigas me cosieron a chillidos. Una noche muy divertida y anecdótica.

A continuación, Valentine’s day (San Valentín), 14 de febrero, plantándonos en 2015. No cuento con muestras gráficas de las navidades americanas al haberlas pasado en Jerez (Andalucía, España) pero pronto os mostraré el Riverside pre-navideño. A lo que íbamos: opino que este día se celebra como en todas partes: en pareja y en plan íntimo. Sin embargo, se convirtió en una velada de grupo gracias a nuestra amiga americana A (la que da regalos a mansalva), que nos trajo detalles para unas ocho parejas… ¡Aún sin estar presentes la mitad de los privilegiados! Y conociendo a una pareja de un solo encuentro y a una chica de oídas, para que os hagáis una idea de la personalidad única de esta mujer.

San Valentín para todos

San Valentín para todos

Los contenidos: chocolate, chocolate y más chocolate. Y algún muñequito. Adiós, dieta equilibrada. Aunque no os hagáis creáis: el chocolate de aquí, si no se trata de una marca comercial o de dulces caros de pastelería, está bastante malo. Pero por probar, que no quede… Una vez.

Seguidamente, una aventura un tanto verde… ¡St. Patrick’s Day! (El Día de San Patrick), 17 de marzo. No tengo ni idea de lo que hacen los estadounidenses, la verdad. No me atrevo a generalizar al no haberme cruzado con otras personas celebrándolo, lo cual no impidió disfrutar de la experiencia en todo su apogeo. Concretamente, la protagonista de nuestras andanzas (A) nos puso por delante tropecientas opciones verdosas (gorros, colgantes, pulseras, pegatinas, anillos, diademas…) que llevamos con orgullo a un concierto de Smash Mouth (banda sonora de Shreck) y a la discoteca del Hard Rock Hotel. Allá que estaba el personal bien emperifollado y nosotros haciendo el tonto y bailando como si no hubiera un mañana. Gran noche.

St Patrick's Day

St Patrick’s Day

Finalmente, Easter (Pascua), 5 de abril. Cambiamos el pavo, los disfraces y el atuendo verde por otra tanda de regalos chocolateados y adorables por parte de A…

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho...

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doce…

…Y unos cuantos simpáticos huevos que ella y otra amiga habían pintado. ¡Y parte de los cuales tenían truco!

Huevos de Pascua

Huevos de Pascua

En plena digestión, va A y nos pone en semicírculo frente a una tanda de huevos. Cuenta hasta 3, grita algo parecido a “¡al ataque!” y empiezan a llover huevos en todas direcciones mientras salgo por patas. ¿Quedarme ahí en medio recibiendo huevazos? Desgraciadamente, advirtieron mi huida y esperaron a que me acercara. Al final me resigné con tal de acabar con aquella tortuosa incertidumbre de cuándo recibiría. Al menos estaban rellenos de confeti. Pensábais que estábamos pringados hasta las cejas, ¿eh?

Ah, y orejitas de conejo para chicas…

Easter

… ¡Y para chicos!

Easter

Hasta aquí las festividades que he disfrutado por ahora. ¡Y la de experiencias que me quedan por contaros!

Macaco – Hijos de un Mismo Dios

No hace falta ser creyente o no para reconocer el sobrecogimiento que provoca el mensaje que Macaco transmite a través de la siguiente melodía. Me he sorprendido descubriendo que hacía ya un año que no publicaba ninguna canción desde aquella “Felicidad” del Shotta. Hoy, mi padre me ha enviado esta implacable denuncia, un grito por un mundo mejor que no he podido ni querido evitar el impulso de compartirlo con vosotros en medio de una época de mi vida en la que me debato más que nunca hacia mi futuro, lo que me podría apasionar y lo que me gustaría aportar al resto del mundo, aunque solo sea a una pequeñísima parte del mismo.

Creo que Hijos de un Mismo Dios puede ser la inspiración, o parte de ella, que muchos necesitamos para convertir nuestros proyectos en realidades sin olvidar que alrededor de nosotros hay todo un mundo trágico a la espera de que lo salvemos, y sin olvidar por tanto que en dichos proyectos seguro que podemos hacer o incluir algo que contribuya a mejorarlo.

Me quedo especialmente con este par de preguntas del estribillo: ¿Por qué los ojos se nublan? ¿Por qué los ojos se acostumbran a todo este dolor?, que me recuerda a la enorme cantidad de noticias catastróficas que nos impactan a diario a través los medios de comunicación y hacia las que parecemos inmunizarnos cada vez más.

Cabe destacar que los primeros versos también me han llegado al alma teniendo en cuenta que me hallo a poco más de media hora de Tijuana en coche… Bueno, y si seguimos con las estrofas, teniendo en cuenta que el ritmo de trabajo asumido a Nueva York es uno de mis principales temores aquí en California, teniendo en cuenta que precisamente la crisis me obligó a irme de Madrid… Vamos, que la canción entera me ha sacudido de arriba abajo.

Cinco de la mañana ahí en Tijuana
Se oye un disparo desde una ventana
María mira hacia al cielo, ya está acostumbrada
Es la banda sonora de cada madrugada.

Una pareja viviendo en Nueva York
Trabaja a jornada completa, otra cuota, otro ordenador
Su tiempo se resume, con tiempo que no consume
La banda sonora: es el sonido de su reloj.

Doce de la noche en el sur de Europa
Pongamos que hablo de Madrid
La palabra crisis bautizará la mañana
Es la banda sonora de tanto repetir.

[Estribillo]

Hijos de un mismo dios Macaco

Sí, somos, oh ohh oh ohhh (x4)

São Paulo, siete de la tarde
Cacerolas en lugar de tambores inundan la calle
João sigue con lo suyo, con sus labores
Fuera suena la banda sonora de sus dolores.

Luis, con el mundo, lleva una vida muy social
En la Red un millón de amigos,
Dice: No te pueden fallar
Pero en su casa hace un mes
Que nadie cruza su portal
La banda sonora: Solitaria comunidad.

Un hombre camina por las calles de Dakar
Se pregunta si una enfermedad se puede orquestar
¿Quién traerá la vacuna?
Moneda y cambio de una fortuna
Una banda sonora que pronto se olvidará.

[Estribillo]
(Oye!)
Si somos hijos, hijos de un mismo dios
¿Por qué siempre caen los mismos, por qué? Oye, dímelo
(Escucha!)
Si somos hijos, hijos de un mismo dios
¿Por qué los ojos se nublan?
¿Por qué los ojos se acostumbran a todo este dolor?
(Vámonos!)

Sí, somos, oh ohh oh ohhh (x4)

Y nos piden convivir, sin perder la cordura
Dar la mano con soltura a los Tipos de interés,
Aceptar su economía como animal de compañía
Correr con ataduras sobre su mundo de papel.

(Óyelo!)
Sí, somos, oh ohh oh ohhh (x4)

“La dama de las camelias”, de Alexandre Dumas, y el arte de comunicar

La dama de las camelias Alejandro DumasUna auténtica obra de arte, desde mi punto de vista de humilde lectora. Un libro corto que, cuanto más lees, más te incita a seguir leyendo. Una historia cuyo principio ya te cuenta el final pero prosigue de una manera tan intrigante que te olvidas del desenlace para esperar con ansia, página tras página, a que aparezcan las respuestas a tus preguntas, los motivos, las causas.

Una historia de amor. Empalagosa a más no poder en varios fragmentos, e incluso capítulos, e incluso en la totalidad de la novela. Pero de un empalague sublime, de una intensidad que te contagia la emoción, de un dolor que te traspasa el corazón.

Una reflexión en torno a la influencia de la sociedad y de sus prejuicios sobre las relaciones, en torno a la actitud de las personas en función del nivel económico y de la posición social que se ocupa (ellas y tú), y en torno al pesar de los sentimientos hacia el pasado, el cual en ocasiones supone tal tremenda carga que acaba afectando al presente y al futuro de forma irreparable.

Una trama deliciosa de digerir aún en su amargura. ¡Menudas últimas diez páginas! Una prueba más de que no hace falta escribir demasiadas palabras para expresar con fuerza lo que se quiere decir. Y una prueba más de que la capacidad de comunicar es un arte tan válido como la pintura o la escultura.

Terminar esta novela y el recuerdo de una conversación que mantuve hace un par de días con una compañera de profesión (o más bien de intento de profesión en que se ha convertido el periodismo) me han devuelto la confianza perdida en el sentido de mi carrera.

Esta chica y yo nos cuestionábamos lo asimilado durante la carrera de periodismo. Y solo cuando ella me preguntó directamente: “¿tú sientes que has aprendido algo que puedas aplicar?”, encontré la respuesta en mí misma mientras la razonaba y exteriorizaba, primero pareciendo querer hacernos sentir mejor, pero finalmente revelando (que no convenciendo) a ambas que había valido la pena.

Porque nacimos con la inquietud de escribir, con un latido de inspiración incorporado en el corazón, con un deseo irreprimible de aprender a escribir mejor que los demás, con la necesidad de plasmar lo que sentimos, pensamos, vemos y criticamos de manera que les sirva de algo a los demás, que les aporte lo que aprendemos, lo que pensamos que es lo correcto (lo sea o no), o aunque solo sea para compartirlo e iniciar un debate. Escribir es pensar, compartir, abrirse al mundo, pedir ser escuchado; querer emocionar, influir, afectar y hacer pensar. Es ser meticuloso con la forma y con el fondo, con las palabras, los párrafos, la gramática, la ortografía. Una falta de ortografía, una palabra mal escrita, una frase errónea puede descolocarnos. No solo la detectamos fácilmente, sino que molesta enormemente a la vista, cual moscardón posado en las narices. ¡Cuanto más sangran ojos y/u oídos ante ciertos sacrilegios literarios y/o verbales!

Dolor de alma

Dolor de alma

La voluntad de escribir y de expresarse correctamente se vuelve perfeccionista hasta el tormento en las almas auténticamente periodísticas. Y la de comunicar ya ni os cuento. El problema es que todo el mundo lo ve más fácil que una operación quirúrgica o la construcción de un edificio porque, mientras que estas actividades se reservan a médicos y arquitectos (con todo mi respeto hacia ambos campos, es solo un ejemplo), todo el mundo tiene la capacidad de escribir. Esto es, de coger un bolígrafo/teclado y plantar letras en un papel/una pantalla. Pocos se acuerdan, para nuestra consideración, de que eso no implica en absoluto contar con la capacidad de comunicar, que va muchísimo más allá.

El periodismo está destrozado de críticas. Estoy de acuerdo en que, en parte, se lo ha ganado, pero lo mismo ocurre en muchas otras carreras, las cuales van mutando igualmente a lo largo del tiempo y de los cambios de época sin que se adviertan, sin embargo, sus aspectos negativos al nivel de los del mundo periodístico. Observo con pesar que vapulearlo se ha convertido prácticamente en una moda, en un recurso conversacional, en una tendencia social, transformándolo en uno de los blancos profesionales más castigados y salpicando de desprecio a una pasión centenaria. La única diferencia con el resto de campos es que estos no han de pasar por esa exposición pública; sus negligencias, irregularidades y demás intríngulis se mantienen anónimos, a salvo de las críticas, cuando todo el mundo sabe que gente incompetente e indecente hay en todas partes y en todas las carreras. Pero esto se olvida en cuanto se ve, se lee o se escucha a tal persona en un medio de comunicación y se piensa automáticamente “estos periodistas…”.

críticasAh, otro tema candente es el de la “cultura”: todos los periodistas tienen que saber de todo, tienen que llevar la cultura general, y no tan general, en vena. Una tontería tan grande como que los médicos deban ser capaces de desenvolverse en todas las especialidades. ¿No se centran en una? ¿A alguien le cuadra un cardiólogo ejerciendo de podólogo o un dermatólogo de pediatra? Pues con nosotros, y con la inmensa mayoría de las carreras, ocurre igual: cada profesional se especializa en el tema que más le apasiona, lo demás se la trae al pairo. Hay tropecientos temas sobre los que escribir y aprender muchísimo como para estar al tanto de otros asuntos, por muy de actualidad que sean. ¿Por qué un periodista ha de saber de política o de economía si de lo que quiere comunicar es, por ejemplo, de nuevas tecnologías? ¿O de automoción? ¿De música? ¿De inteligencia emocional? ¿De bricolaje? A ver si se deja de exigirnos que sepamos de todo, que nos enteremos de todo, que nos interese todo, como si no tuviéramos nuestras propias preferencias, como todo el mundo.

Hoy, reafirmo las razones que me llevaron a estudiar periodismo. Hoy, defiendo mi profesión, aún sin saber si llegaré a ejercerla a través de un medio de comunicación o de cualquier manera remunerada, porque el periodismo nos necesita. Necesita a personas que lo traten como se merece, que amortigüe las puñaladas que recibe, que le recuerde que es un mundo de grandísimo valor, coraje y poder.

Y porque, al fin y al cabo, soy incapaz de imaginarme habiendo estudiado una carrera distinta.

Visitando San Diego, una de las mejores ciudades para vivir en EEUU

¡O eso oigo constantemente! Y he de admitir que este viaje me gustó bastante, con sus puntos de interés de escasa complejidad, principalmente basados en el propio paraje natural, pero cuya belleza intrínseca adereza con creces su carácter simple.

Tras mi visita a Los Ángeles aquel último fin de semana de septiembre de 2014, en menos de un mes se organizó otro fantástico par de días, esta vez para descubrir San Diego.

En primer lugar, os muestro la entrada a un pequeño México situado en el Old Town San Diego State Historic Park y en cuyo interior se entretiene uno merodeando entre bonitas tiendas con cientos de artículos y detallitos de todo tipo, restaurantes y música mexicana en vivo. Un lugar muy cuco.

Old Town San Diego State Historic Park

Old Town San Diego State Historic Park

Seguidamente, una de las zonas más famosas y atractivas de la ciudad: Seaport Village.

Seaport Village

Seaport Village

Recorriendo el paseo marítimo, acabas por entrar en un recinto repleto de otra tanda de restaurantes que te invitan a tomar más calorías de las necesarias pero que, al igual que el pequeño México, resulta bastante agradable de recorrer al hallarse los locales colocados y diseñados como si de una aldea semi-medieval se tratara (pero a lo moderno y americano). No cuento con imágenes de ello porque era difícil abarcar todo el conjunto, así que habréis de conformaros con la perspectiva de abajo desde el paseo, que tampoco está nada mal.

Seaport Village

Seaport Village

No podía faltar la siguiente elocuente estatua en esta sección, un homenaje a la famosa fotografía del beso que recibió una enfermera de un soldado americano en Times Square (Nueva York) el 14 de agosto de 1945, tras la victoria contra Japón. Parece ser que, ante el riesgo de violación de los derechos de autor del fotógrafo Alfred Einsenstaedt, el creador de la escultura, la cual se halla reproducida en otras ciudades, constató que se había basado en una imagen similar de dominio público tomada por Victor Jorgensen. Desconocía por completo que existiera más de una fotografía de aquel momento, ¡muy interesante!

Unconditional Surrender San Diego

Nombre dado a la estatua: Unconditional Surrender (“Entrega Incondicional”)

No se aprecia pero las figuritas miden la friolera de 7,62 metros (o 25 pies en USA, ya hablaré un día de estos de las medidas de estos americanos…). Altitas, ¿no?

A continuación, Sunset Cliffs (“Acantilados de la Puesta de Sol”), para el regocijo de la vista. Obviamente la estampa en directo no ofrecía tal iluminación pero creo que os haréis una idea del espectáculo.

Sunset Cliffs (

Sunset Cliffs (“Acantilados de la Puesta de Sol”)

Con tal denominación, observar la puesta de sol era tarea obligada, y valió la pena. Por los pelos que llegamos, en estas tierras anochece considerablemente pronto.

Sunset Cliffs, San Diego, California

Sunset Cliffs, San Diego, California

Pasamos a Mission Beach, zona con bastante ambiente y cuya mayor particularidad consistió en cruzarse con una ola artificial…

Wavehouse

…Situada dentro del recinto de un bar, llamado con acierto Wavehouse (“Casa de la Ola”).

Wavehouse, Mission Beach, San Diego

Wavehouse, Mission Beach, San Diego

Otra parte de la ciudad donde se puede pasear y cenar o tomar algo es Pacific Beach.

Proseguimos con otras vistas naturales, porque de esto es de lo que va principalmente San Diego. Bueno, he de confesar que tratamos de acceder a un gigantesco parque (Balboa Park) formado por varios museos y el zoológico pero fue imposible aparcar y tuvimos que dejarlo, o sea que haber más cosas, aunque no surgiera verlas, haylas.

Os presento La Jolla, una de las áreas más caras y bastante conocida por exponer en sus costas nada más y nada menos que un porrón de focas.

La Jolla

La Jolla

Vale, justo un porrón no pillamos en aquel preciso momento pero vamos, suele haberlas y sinceramente, para el pestazo que desprendían, no me importó gran cosa que solo viéramos tres. Os las pongo más cerca, que igual en la foto anterior ni las habéis distinguido a la derecha.

Foquitas a gusto al sol

Foquitas a gusto al sol

De lo que sí vimos una buena tanda fue de los siguientes simpáticos amigos. No aportan mucho al post pero, no sé muy bien por qué, me hacen gracia, así que los pongo.

La Jolla, San Diego, California

La Jolla, San Diego, California

No comimos en la Casa de José pero para que veáis cómo se halla California plagada de locales sudamericanos, y en especial de México.

Uno de tantos restaurantes mejicanos de San Diego

Uno de tantos restaurantes mejicanos de San Diego

Gaslamp Quarter, zona de discotecas, restaurantes y tiendas. Una de las noches se disfrutó por aquí y, aunque fue estupenda, tampoco tengo nada en especial que recalcar de su vida nocturna tras haber explotado previamente las de España y Londres. Soy de la opinión de que, con la compañía adecuada, te lo pasas bien en cualquier parte. Eso sí, evidentemente hablo pensando en este sitio en particular; la experiencia en Las Vegas fue otra historia, que no tardará en llegar.

Gaslamp Quarter, San Diego, California

Gaslamp Quarter, San Diego, California

La siguiente imagen… ¿Por qué la comparto? Pues sencillamente porque me gusta, la verdad, no tiene mayor trasfondo. Muy californiana, ella. Se encontraba próxima al estadio de fútbol de San Diego, adonde fueron varios compañeros a ver un partido.

San Diego

Por último, una de las visiones que más me ha marcado, si no la que más, en toda mi experiencia turística acumulada (que no es la leche pero tampoco moco de pavo): Fort Rosecrans National Cemetery, un imponente cementerio que me dejó boquiabierta en su inmensidad y en el impacto de la reflexión de la muerte fusionada con la vida, del blanco inmaculado de las tumbas rodeado del césped más verde y el cielo y el mar más azules.

Fort Rosecrans National Cemetery

Fort Rosecrans National Cemetery

Me faltan las palabras para describir la impresión que me provocó. Una sensación de amargura y de felicidad a la vez, de desamparo y de paz. Eso era, una sensación de paz plena y merecida, aunque pesarosa y sobrecogedora a mis ojos de agnóstica empedernida, de persona incapaz de creer en el más allá, en algún consuelo existencial postmortem. Era una esperanza resignada, una aceptación tragicómica. Un pálpito de paz espiritual y terrenal en un lugar donde casi se antojaba estar en paz.

Fort Rosecrans National Cemetery San Diego

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