Inicio > California, Viajes > Visitando San Diego, una de las mejores ciudades para vivir en EEUU

Visitando San Diego, una de las mejores ciudades para vivir en EEUU


¡O eso oigo constantemente! Y he de admitir que este viaje me gustó bastante, con sus puntos de interés de escasa complejidad, principalmente basados en el propio paraje natural, pero cuya belleza intrínseca adereza con creces su carácter simple.

Tras mi visita a Los Ángeles aquel último fin de semana de septiembre de 2014, en menos de un mes se organizó otro fantástico par de días, esta vez para descubrir San Diego.

En primer lugar, os muestro la entrada a un pequeño México situado en el Old Town San Diego State Historic Park y en cuyo interior se entretiene uno merodeando entre bonitas tiendas con cientos de artículos y detallitos de todo tipo, restaurantes y música mexicana en vivo. Un lugar muy cuco.

Old Town San Diego State Historic Park

Old Town San Diego State Historic Park

Seguidamente, una de las zonas más famosas y atractivas de la ciudad: Seaport Village.

Seaport Village

Seaport Village

Recorriendo el paseo marítimo, acabas por entrar en un recinto repleto de otra tanda de restaurantes que te invitan a tomar más calorías de las necesarias pero que, al igual que el pequeño México, resulta bastante agradable de recorrer al hallarse los locales colocados y diseñados como si de una aldea semi-medieval se tratara (pero a lo moderno y americano). No cuento con imágenes de ello porque era difícil abarcar todo el conjunto, así que habréis de conformaros con la perspectiva de abajo desde el paseo, que tampoco está nada mal.

Seaport Village

Seaport Village

No podía faltar la siguiente elocuente estatua en esta sección, un homenaje a la famosa fotografía del beso que recibió una enfermera de un soldado americano en Times Square (Nueva York) el 14 de agosto de 1945, tras la victoria contra Japón. Parece ser que, ante el riesgo de violación de los derechos de autor del fotógrafo Alfred Einsenstaedt, el creador de la escultura, la cual se halla reproducida en otras ciudades, constató que se había basado en una imagen similar de dominio público tomada por Victor Jorgensen. Desconocía por completo que existiera más de una fotografía de aquel momento, ¡muy interesante!

Unconditional Surrender San Diego

Nombre dado a la estatua: Unconditional Surrender (“Entrega Incondicional”)

No se aprecia pero las figuritas miden la friolera de 7,62 metros (o 25 pies en USA, ya hablaré un día de estos de las medidas de estos americanos…). Altitas, ¿no?

A continuación, Sunset Cliffs (“Acantilados de la Puesta de Sol”), para el regocijo de la vista. Obviamente la estampa en directo no ofrecía tal iluminación pero creo que os haréis una idea del espectáculo.

Sunset Cliffs (

Sunset Cliffs (“Acantilados de la Puesta de Sol”)

Con tal denominación, observar la puesta de sol era tarea obligada, y valió la pena. Por los pelos que llegamos, en estas tierras anochece considerablemente pronto.

Sunset Cliffs, San Diego, California

Sunset Cliffs, San Diego, California

Pasamos a Mission Beach, zona con bastante ambiente y cuya mayor particularidad consistió en cruzarse con una ola artificial…

Wavehouse

…Situada dentro del recinto de un bar, llamado con acierto Wavehouse (“Casa de la Ola”).

Wavehouse, Mission Beach, San Diego

Wavehouse, Mission Beach, San Diego

Otra parte de la ciudad donde se puede pasear y cenar o tomar algo es Pacific Beach.

Proseguimos con otras vistas naturales, porque de esto es de lo que va principalmente San Diego. Bueno, he de confesar que tratamos de acceder a un gigantesco parque (Balboa Park) formado por varios museos y el zoológico pero fue imposible aparcar y tuvimos que dejarlo, o sea que haber más cosas, aunque no surgiera verlas, haylas.

Os presento La Jolla, una de las áreas más caras y bastante conocida por exponer en sus costas nada más y nada menos que un porrón de focas.

La Jolla

La Jolla

Vale, justo un porrón no pillamos en aquel preciso momento pero vamos, suele haberlas y sinceramente, para el pestazo que desprendían, no me importó gran cosa que solo viéramos tres. Os las pongo más cerca, que igual en la foto anterior ni las habéis distinguido a la derecha.

Foquitas a gusto al sol

Foquitas a gusto al sol

De lo que sí vimos una buena tanda fue de los siguientes simpáticos amigos. No aportan mucho al post pero, no sé muy bien por qué, me hacen gracia, así que los pongo.

La Jolla, San Diego, California

La Jolla, San Diego, California

No comimos en la Casa de José pero para que veáis cómo se halla California plagada de locales sudamericanos, y en especial de México.

Uno de tantos restaurantes mejicanos de San Diego

Uno de tantos restaurantes mejicanos de San Diego

Gaslamp Quarter, zona de discotecas, restaurantes y tiendas. Una de las noches se disfrutó por aquí y, aunque fue estupenda, tampoco tengo nada en especial que recalcar de su vida nocturna tras haber explotado previamente las de España y Londres. Soy de la opinión de que, con la compañía adecuada, te lo pasas bien en cualquier parte. Eso sí, evidentemente hablo pensando en este sitio en particular; la experiencia en Las Vegas fue otra historia, que no tardará en llegar.

Gaslamp Quarter, San Diego, California

Gaslamp Quarter, San Diego, California

La siguiente imagen… ¿Por qué la comparto? Pues sencillamente porque me gusta, la verdad, no tiene mayor trasfondo. Muy californiana, ella. Se encontraba próxima al estadio de fútbol de San Diego, adonde fueron varios compañeros a ver un partido.

San Diego

Por último, una de las visiones que más me ha marcado, si no la que más, en toda mi experiencia turística acumulada (que no es la leche pero tampoco moco de pavo): Fort Rosecrans National Cemetery, un imponente cementerio que me dejó boquiabierta en su inmensidad y en el impacto de la reflexión de la muerte fusionada con la vida, del blanco inmaculado de las tumbas rodeado del césped más verde y el cielo y el mar más azules.

Fort Rosecrans National Cemetery

Fort Rosecrans National Cemetery

Me faltan las palabras para describir la impresión que me provocó. Una sensación de amargura y de felicidad a la vez, de desamparo y de paz. Eso era, una sensación de paz plena y merecida, aunque pesarosa y sobrecogedora a mis ojos de agnóstica empedernida, de persona incapaz de creer en el más allá, en algún consuelo existencial postmortem. Era una esperanza resignada, una aceptación tragicómica. Un pálpito de paz espiritual y terrenal en un lugar donde casi se antojaba estar en paz.

Fort Rosecrans National Cemetery San Diego

  1. Aún no hay comentarios.
  1. junio 7, 2015 de 10:32 pm
  2. octubre 22, 2015 de 4:37 am

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: