Archivo

Posts Tagged ‘cambio’

Sentimiento de pertenencia

A algún sitio. A alguna parte. A algún pueblo, ciudad, zona, barrio.

A un grupo, a unas amistades, a un estatus, a una lengua.

A un espacio, a una cultura, a una sociedad.

Un sentimiento necesario como ser humano, una sensación intrínseca al hombre, y a la mujer, una ansiedad de integración, de relaciones interpersonales, de “este es mi sitio”, de “allá adonde puedo escaparme”, de ser tú mismo, de no verse obligado a maquillarse, a aparentar.

Relajarse, dejarse llevar, introducirse en esa bola mágica, en esa burbuja temporal. Lo que viene a ser “meterse en su pompa”. Respirar ante la vuelta a casa, echarlo de menos, desearlo.

Para llegar a algo… que se forja en muchísimo tiempo, aunque no nos demos cuenta, y se pierde en mucho menos, de lo que sí nos damos cuenta, estrepitosamente de hecho.

Y entonces, ¿qué?

Volver como si no hubiera pasado el tiempo, actuar como tal, sonreír, sentirse satisfecho, rememorar, ponerse al día. Realmente disfrutar.

Entonces, volver la mirada y, a discreción… hundirse el pecho. Confundirse inexplicablemente, reducirse, encogerse de miedo, plagarse de inseguridad, chocar con la incomprensión. Aquella armonía tan esperada se ve aplastada brutalmente por… ¿por qué? Esa es la duda. La nueva incógnita. Una más para la Lista Eterna de Preguntas Sin Respuesta. Exasperación 1 – Ecuanimidad 0.

¿Dónde estoy? ¿Qué ha cambiado?

Nada. Absolutamente nada. Misma ciudad, misma gente, mismos sitios, mismas costumbres.

¿Y qué pasó pues?

Que cambiaste tú.

Mudanza, calor y Björk – Crystalline

¡Las dos primeras palabras de este título son la historia de mi vida actualmente! Y madrugar pero bueno, por suerte, eso no me cuesta demasiado trabajo, aunque ahora menos porque… ¡Ya he cambiado de vivienda! Adiós a la etapa universitaria en Villaviciosa de Odón (mucho gusto, pero qué ganas tenía de huir), ¡hola, centro de Madrid!

Hace un momento, estaba tumbada y de repente empiezo a escuchar a Björk a través de la ventana. ¡A Björk! Con toda su peculiaridad y su pedazo de voz, a mis oídos ha tenido que llegar de casualidad esta cantante y compositora islandesa.

También he oído la discusión entre dos vecinos porque una pone el despertador a las 6 de la mañana y no lo quita, despertando a toda la planta, pero bueno, no todo puede ser glamour.

Anoche, cuando casi terminé de dejar las cosas en casa (en ESTA casa), fue salir a la calle, ver el ambientazo que había y emocionarme. Los bares llenos, la gente de aquí para allá un jueves cualquiera…

Pretendía inaugurar esta noche el cambio con una cena, pero me temo que la casa está hecha un auténtico pifostio entre mi mudanza y la de la chica que deja mi habitación, así que tendrá que dejarse para más adelante, cuando se pueda caminar por el piso :). Y, de paso, con un ventilador a mano.

Así que nada, una vez habiéndoos informado del plan que llevo (que impide en parte, por tanto, dedicarme al blog en condiciones, ¡pero por poco tiempo!) me despido entre maletas, cajas y bolsas, y os cuelgo una canción de Björk para que la conozcáis.

¡Un saludo y feliz fin de semana!

Underneath our feet
Crystals grow like plants
(listen how they grow)
I’m blinded by the lights
(listen how they grow)
In the core of the earth
(listen how they grow)

Chorus
Crystalline
Internal Nebula
(Crystalline)
Rocks growing slowmo
(Crystalline)
I conquer claustrophobia
(Crystalline)
And demand the light

We mimic the openness
Of the warmth we love
Doth till our generosity equalize the flow
With our hearts
We kiss all quartz
To reach love

Chorus

Octagon, polygon
Pipes up an organ
Sonic branches
Murmuring drone
Crystallizing galaxies
Spread out like my fingers

Chorus x 2

It’s the sparkle you become
Conquer anxiety
Sparkle you become
Conquer anxiety

Sparkle you become
When you conquer anxiety
It’s the sparkle you become
When you conquer anxiety

El género humano me toca los cojones

Porque si no existiera, no me pasaría absolutamente nada por la cabeza.

No me desestabilizaría.

No reiría, no lloraría. Mi alma descansaría tanto que no sé ni cómo seguir describiendo lo que intento transmitir, ni siquiera sé si abarco la idea realmente o se me va la olla.

A veces a una le apetece sentirse más vacía para despejarse, en vez de tener el cerebro en constante movimiento. Y no me veo capacitada ahora como para ponerme en plan Buda a meditar y dejar la mente en blanco. Tampoco creo que quisiera, me aburriría, es más divertido dejar correr los pensamientos. Aunque en ocasiones acabe hasta las narices de ellos y de las sensaciones que me provocan, tan difíciles de controlar.

Son tan fuertes que pueden hacerte sentir eufórico a pesar de llevar 24 horas sin dormir o hecho un guiñapo, cansado, enfermo, a pesar de justo acabar de levantarte después de varias horas de sueño profundo.

Vamos, que Madrid me satura. Menos mal que cada vez que me voy cansando de algo enseguida se aproxima un cambio, como ir a mi tierra el sábado. A mi Comedia, mis futbolines, mis amigos, mi ambiente jerezano, mis cenas en restaurantes con mis padres… Mira que me da igual estar a tomar por culo durante el tiempo que sea, pero no veas si se acaba notando.

Domingo de sensación amarga tras un disgustazo innecesario. Pensativa. Confusa. Rallada. ¿Decepcionada? ¿Conmigo misma o con el mundo? No lo sé. Hacía como medio año que no lloraba tanto y tan fuerte. Me ha sentado de puta madre. No entiendo por qué la gente se contiene las ganas de romper a llorar, no lo veo una muestra de debilidad, más bien de desahogo. No es plan llorar todos los días, claro, eso es una mierda, pero así de vez en cuando es como vomitar un poco la basura que llevas por dentro. No me parece más valiente ni maduro el que decide no llorar nunca delante de los demás. Vamos, menos mal que ahora estaba más sola que la una. Al principio he pensado en llamar a alguien pero digo ¿para qué? Y lista. Ya pasó lo peor, solo queda reponerse espiritualmente poco a poco.

Al menos llueve. Sienta bien escuchar caer las gotas sobre los cristales de las ventanas. Y cuando para, sienta genial escuchar aquel discazo de Offspring: Americana.

Videoclip chorra donde los haya.

Me encanta la voz de este tío.

————

El cumpleaños de NV estuvo muy bien. Hace un año ya que conozco a esta mujercita y espero que nuestra amistad dure muchos más, porque es una de las pocas personas que me ha valido realmente la pena conocer en esta vida. Creo que a ella no será necesario tirarla a la basura :D.

¡Sorpresa! Se puso coloradísima al vernos, no nos esperaba, aunque algo había sospechado pero ¡bah! Regalitos, cena del chino (al que habíamos retenido abajo en espera de una persona que faltaba, qué surrealista que nos fiara la comida así porque sí… bueno, le dijimos el nombre y el piso pero vamos, me da que no se enteró y prefirió dárnosla y largarse antes de seguir obligado a comunicarse, vaya trabajito les cuesta), chistes, risas, beber, huir de la policía y Copérnico. Me lo pasé bastante bien pero estoy hasta los mismísimos huevos de esa discoteca.

Creo que no podíamos ser un grupo más variopinto. Es fantástico ver cómo seis personas completamente diferentes se pueden llevar tan bien en un momento dado.

————

Entonces, de repente y sin venir a cuento, te sientes más iluminada. Te das cuenta de que la vida no consiste en estar pendiente de una sola persona, amargada, triste o agobiada. Miras hacia otro lado, no, mejor hacia delante. Te desvías, vuelves, observas la inmensidad de tus posibilidades. Piensas en aquel encanto de hombre argentino de la papelería, en tus increíbles y auténticos padres, en tu profesor favorito de este año, en la compenetración tan grande que crees estar cobrando con una buena amiga, en los próximos viajes, en el amigo de Jerez que siempre te hace reír, en la carcajada que has soltado hace un rato por un estado de facebook (Estoy enfermo. El otro día estaba en la calle escuchando el mp3 y en un silencio entre tema y tema creí que saltaría un anuncio de Spotify), en lo alucinantemente afortunada que eres por todo, en el verano que has pasado, en lo que te queda por vivir, en el primer pescado que te has hecho sola y ha salido bueno, en poder levantarte ahora y comerte un pan con Philadelphia (me ha entrado hambre, ¿se nota?)…

En tantas cosas que te hacen feliz. Bueno, o que al menos te despiertan interés por esta existencia tan inconformista.

Proceso de liberación: ON (ralentizado).

Días de reflexión; ¿días de cambio?

Hay días en los que te sorprendes a ti mismo preguntándote qué estás haciendo con tu vida.

Hay días, los menos pensados, que te ves, por ejemplo, volviendo a casa tras una hipotética buena noche pero te encuentras con que a las 8:00 de la mañana te sientes raro. Reflexivo, insatisfecho, vacío, emparanoiado perdido.

Hay días que te hacen pensar sobre el camino que llevas recorrido y si es el correcto, si es lo que quieres, lo que deseas para ti en este preciso instante, lo que más te llena, en vez de otro. Otras opciones, otros caminos. Quizá conforme creces y maduras y van aumentando las cicatrices y la sabiduría, esos caminos se van alejando de la sociedad, del trato global, de esa fiebre que tenemos todos por comernos el mundo de alguna forma, por dejar alucinados a los demás, por sentirnos reconocidos, queridos, admirados.

Creo que cuando caminas hacia adelante, vas alcanzando ese punto en el que cada vez dejas más de lado ese egocentrismo falso, amargante y triste para pasar a otro ego-yo. A un egoísmo que no tiene nada que ver con descuidar en sí a los demás para dedicarse exclusivamente al placer de uno mismo, sino en decir: aquí estoy yo y esto es lo que quiero hacer, y no me importa lo que piense nadie ni necesito que lo sepan porque es para mí.

Y si tienes unas pocas personitas especiales con las que compartirlo, siempre mejor, pero nunca dependiendo de ellas. A ciertas edades, uno ya sabe perfectamente con quién puede contar y con quién no, quién te escucha, quién te ama, a quién no le importas un carajo (a la inmensísima mayoría de las personas), quién sabes que siempre te va a sacar la mejor de tus sonrisas, quién está pendiente de ti, quién te mira mal, quién te desprecia y te critica sin conocerte. Quién se cree superior, quién es humilde, quién es un amargado, quién quiere dar pena, quién trabaja muchísimo sin quejarse.

Otro asunto es que la imaginación, la negación de la realidad, las expectativas, las ilusiones, nublen tu perspectiva, pero eso solo ocurrirá porque tú lo has permitido y te has dejado llevar sin importarte el resultado, sin considerarlo, sin evitarte tu propio mal.

Pero no… la realidad te vuelve a golpear, a situar, a hacerte reflexionar, a replantearte tu vida y tus decisiones, a observar y a conocer a la gente que te rodea tal y como es.

Y lo mejor es que sigues sabiendo a quién necesitas de verdad en esta vida, aparte de alternar mucho, cambiar, explorar, disfrutar, explotar. Por eso me sienta genial ir a Jerez una vez al mes aproximadamente, para reencontrarme con viejas amistades, cambiar de aires, mezclar recuerdos con nuevas vivencias.

Por eso este verano ha sido increíble, porque me he movido más que nunca y he aprovechado cada una de las oportunidades que se me han presentado… Y sin embargo, solo acabo de empezar el curso y siento como si me faltara algo, como si fallara algo en este puzzle, como si no acabara de montármelo del todo bien. O igual es simplemente el propio inconformismo humano que siempre nos persigue.

Lo que sé es que ahora mismo se me humedecen los ojos de emoción ante el convencimiento de que soy consciente de quién piensa en mí de verdad todos los días y no puede contenerse a llamarme un día cualquiera a una hora cualquiera al móvil para decirme algo tan simple, hermoso y sincero como… eres maravillosa.

Cambio de estación

Como más de una persona se ha encargado de recordame, “Crónica de un verano” se va quedando cada vez más desfasado (aunque todavía no se haya llegado al otoño por fecha de calendario), así que pronto caerá otro título para el blog. Como tampoco pretendo comerme demasiado la cabeza, reflexionaré hasta que encuentre uno que me guste y, si próximamente mi mente se ve de repente maravillosamente iluminada ante otra posible cabecera, también aparecerá ante vosotros, ya que se puede cambiar las veces que me plazca.

Espero que sigáis disfrutando de https://mariamarillo.wordpress.com, tanto como yo disfruto escribiendo :).

————

Estoy viendo las noticias y resulta que una nueva afición de algunos jóvenes colombianos, llamada El tren, consiste en arriesgar su vida colocándose entre las vías de los ferrocarriles a su paso. Y yo me pregunto: ¿dónde está la gracia? Ha salido un chico haciendo declaraciones que perdió dos dedos. Hay que ser imbécil.

Buscando la sombra

Este calor es infernal. Llevo dos días saliendo a la calle al mediodía (como buena subnormal), y es llegar a casa y no parar de sudar en un rato, como si el cuerpo tuviera que expulsar todo lo que ha sufrido durante ese rato en el exterior.

El plan de esta mañana de dormir hasta las tantas se me ha fastidiado debido a la (puta) máquina corta-césped, así que me levanté y, ante la perspectiva de tirarme al sofá una vez más, decidí encaminarme a algún centro comercial para mirar agendas. Pues bien, asomo la nariz, hostia,  vaya flama, bueno, da igual… A ratos se está mejor, cuando no da el sol de canto, claro. Venga, nuevo juego: no estar más de un minuto sin pasar por alguna sombra.

Premio para la calle más a cubierto del camino de hoy: Pintor González Agreda.

Comentario de un amigo: no te puedo entender nunca, de verdad, qué poco aprecio tienes por tu integridad física.

El motivo de salida matutina de ayer fue ir a sacarme el pasaporte. No es que me vaya a ningún sitio fuera del continente pero nunca se sabe cuándo puede hacer falta. ¡20,20 euracos! Los llevaba por los pelos, no pensaba que costaría tanto. Pues dio la casualidad de que el día que tiro para la comisaría, se les va la luz, al carajo ordenadores, ¡fantástico! Pero bueno, tenía hora a las 12:00 y me atendieron a las 12:40, no está mal del todo…

Total… ¡y hoy! a raíz de la caminata de ayer hasta el centro y vuelta, también toca una triste despedida… Uno de tantos hechos que hay que afrontar en la vida y que me jode soberanamente consiste en dejar atrás unos zapatos. En mi caso, unas Zooyork anchas que me han acompañado durante no sé cuánto (siempre menos de lo que me gustaría, un par de años como mucho supongo) y a las cuales se les ha fastidiado ya considerablemente la parte del talón. He intentado alargarles la vida lo máximo posible, hasta que incluso la planta del calzado izquierdo ha comenzado a casi hacerme estragos en el pie, marcando su finiquito. Así pues…

¡Adiós, Zooyorks! Y…

¡¡¡Hola, DCs!!!

Aún están por estrenar :D, hacía tiempo que no tenía unas tan oscuras. Allá por 4º de ESO, hace ya sus añitos, tenía unos de no sé qué marca también negros… Creo que fue el derecho el que acabó en una ocasión, y por culpa de un graciosillo, flotando en la fuente del Mamelón (Jerez). Aún me resulta raro que no mutara en alguna criatura terrible y maquiavélica, tal como se ven las condiciones de esa agua… Han sido las zapatillas de las que más me he enamorado, ¡eran enormes! ¡inmensas! Desde aquí les rindo el tributo que se merecen, y que sepan que no las he olvidado :).

Camino de Santiago (IV), “tagarnina” Lourenzá-Triacastela

“Tagarnina”: término empleado para dar a entender un acto relacionado con una trampa o un truco. En nuestro caso, rindiendo homenaje al recientemente bautizado como camino gitano.

Pues en esto consistió el lunes 19 de julio. A las 8:45 cogimos el autobús de Lourenzá a Lugo y permanecimos unas cuantas, bastantes, horas tirados por la ciudad después de comprar comida; primero estuvimos en una plaza, donde un amplio grupo de sudamericanos parecían estar haciendo una especie de gincana, ya que nos sacaron a hacer la ola con los brazos y no paraban de dar vueltas por allí pidiendo cosas a los transeúntes; y, tras grabar un rato de baile de V y F bestialmente motivados en medio de la plaza (ya independientemente de la gincana, les dio por ahí), nos movimos un pelín hacia el interior de la misma para acoplarnos a almorzar en unos bancos, charlar y finalmente medio sobarnos cuales indigentes sobre la dura madera, con unos personajes al lado, concretamente tres hombres bebiendo litronas y una mujer, que se les unió más tarde y que se la veía súper feliz dándoles lecciones de grandeza y de vida a los otros tres sobre el paro, documentos legales, cómo desengancharse de los porros…

Toda una ilustrada, vaya.

Al final ya decidimos estirarnos un poco y dar un paseo antes de coger el autobús que nos llevaría al primer pueblo de salida del camino francés, y estuvo bien, recorrimos algunas típicas calles, vimos la catedral, observé la pechá de brujitas comerciales que abundan por las tiendas del norte (véase la foto, podéis pinchar encima y ampliarla), caminamos un trecho por encima de una muralla que, al parecer, rodeaba el centro de la ciudad (de haberlo sabido antes igual nos habría dado por patearlo, aunque no estoy muy segura de la predisposición de todos los integrantes del grupo, incluida la mía, cuidao), y nada, a la estación. Pillamos en principio un autobús hasta Sarria a las 17:30 y de allí un microbús, cuyo conductor iba folladísimo, incluso un pasajero se bajó antes de tiempo del acojonamiento que llevaba, a Triacastela, donde nos encontramos con el albergue hasta los topes pero el polideportivo a nuestra disposición, el cual yo ya conocía del primer camino de Santiago que hice hace unos 4 años con el colegio.

Ya el ambiente se notaba distinto. Más civilización, paisajes más atractivos, señalización clara del camino… A partir de ese día nos fuimos encontrando en los sucesivos con más o menos los mismos grupos de esta primera noche, como por ejemplo unos cuantos granadinos. Es gracioso porque una chica les llamó la atención a mis amigos y a mí uno de los chicos. Pues bien, eran pareja, ¡bingo! xD.

El agua de las duchas estaba helada pero esto ya no resultó novedad en todo el resto del camino, la verdad. Cenamos empanadas en el exterior del polideportivo en compañía de un nuevo amigo, R, muy majo y tranquilo al hablar, me costaría mucho trabajo imaginármelo alterado, con el ritmo tan relajado que tiene :), me cayó muy bien. Malagueño, venía desde León caminando y solo, ya que no había conseguido gente para hacer el camino y se decidió a lanzarse en solitario a la aventura. Un comentario suyo que me marcó fue: 350 kilómetros, puf, de maricones. Vale, gracias, lo nuestro eran unos 200 en total pero bueno… ¡Ah! Y gracias a F descubrí lo buenas que están las shandys ^^.

La verdad es que entre las conversaciones que tuvimos en Lugo y este rato nocturno de complicidad con el aumento de los peregrinos a la vista, el encuentro de alguien interesante y el reconocimiento del terreno, me sentí la mar de a gusto. Para con mis acompañantes, vi enormemente ensanchada la apertura de las posibilidades, las confesiones, lo que nos contemos y relacionemos, la confianza. Vamos, que me llegó aquel rato de tirados en los bancos de la plaza lucense.

Lo malo fue la parte económica del asunto: 3 euros por dormir en el polideportivo. Un gordo sudado y apestoso se encargaba de apuntar los nombres y recaudar la pasta. Mientras cenábamos, se puso a discutir con otros chicos, que se quejaban por ello, y el gordo diciendo que la Xunta esto, la Xunta lo otro. Qué lastimísima, con tanto negocio se van a cargar el camino.

Pero bueno, digamos que el cambio nos sentó estupendamente :).

A %d blogueros les gusta esto: