Archivo

Posts Tagged ‘motivos’

Vuelta al blog (II): motivos internos de un largo silencio

Tras los factores externos y pasando al grano, al meollo psicológico, a la neura del momento, que es a lo que hemos venido aquí hoy realmente: ciertas inquietudes van manifestándose últimamente para quedarse conmigo hasta que las resuelva o al menos vea la luz en alguna dirección. Este fin de semana lo comentaba con unos cuantos buenos amigos: éramos cinco personas. Cada una en su sitio, con sus vidas y… sus trabajos. Los cinco gozamos de una ocupación determinada que nos da de comer y básicamente plena independencia económica de nuestros progenitores, lo cual en estos tiempos es harto complicado. Sin embargo, calculo que precisamente por no contar con la preocupación de no disponer de ello, nos acomete otro tipo de insatisfacción como es la de dedicarnos a algo que no nos acaba de llenar.

trabajoQué idílico todo, no? En vez de encontrarnos plenamente felices por nuestra suerte y salario, nos sorprendemos sumidos en una mezcla de sentimientos confrontados y exteriorizados en forma de periodo de transición, de imperiosa búsqueda, de perdición en cierto sentido. Bueno, ya hablo principalmente de mí, no voy a pronunciarme en boca de otras cuatro personas, aunque las vibraciones se presentaban muy similares entre todos y de cualquier forma apuesto a que más de un lector se siente identificado con esta situación, la cual también ha influido en mi sopor literario. Considero fundamental mantener la cabeza y las ideas claras para no ir soltando la misma verborrea plana y coñazo día tras día, sobre todo a través de una plataforma pública. Bastante siento ya que me repito de vez en cuando como plasmar penas semi-intelectuales fáciles de malinterpretar si no se expresan lo más adecuadamente posible, cosa que tampoco es tarea sencilla entre la pluralidad de opiniones y formas de entendimiento personales y la libre interpretación del lenguaje en sí, junto con mi propia manera de escribir.

Naturalmente, esta nueva movida mental tampoco implica nada en sí, solo una sensación desconocida hasta entonces y acorde con las circunstancias laborales que nos ha tocado vivir y contra las que no se puede luchar, como mucho manejarlas lo más hábilmente posible y no actuar en ningún momento a lo loco. No desesperéis, sigue habiendo algunas posibilidades, buscadlas, salid fuera (a ser posible no solo a Londres, que esto se está petando). Nunca me quejaré de la crisis como tal, la verdad, es la que me lanzó hacia el extranjero, con muchas más ganas de ver mundo y mogollón de gratas experiencias como resultado. Nada me asegura que en Madrid me habría sentido feliz en un puesto directamente relacionado con mi campo, mientras que puedo afirmar que este paso me ha hecho indudablemente crecer y evolucionar como persona. Y lo que me queda!

Seguiremos posteando, a ser posible con más frecuencia, que vaya vergüenza de bloguera estoy hecha. Como consejo: no dejéis de pensar (de manera productiva, por favor) y de marcaros objetivos aunque aparentemente estén debajo de las piedras, es lo que nos mantiene vivos, y lo que nos queda por ahora. Que el cerebro no se oxide, que el alma no se apalanque en unas circunstancias mediocres, que no cesemos de aspirar más alto, siempre desde un punto de vista maduro, coherente y a favor de la auto-realización.

Un abrazo y que paséis una buena semana!

Vuelta al blog (I): motivos externos de un largo silencio

Algunos se habrán preguntado qué he estado haciendo como para tirarme dos meses sin escribir. Lo resumiré en pocas palabras: periodo de reflexión, búsqueda de piso, mudanza, falta de Internet, viajes y pereza generalizada. No son mayores excusas cuando en teoría mi pasión, o lo que más me sale del alma hacer, es escribir pero bueno, más vale tarde que nunca, no? Procedo a profundizar un poco a continuación. Total, para eso es mi blog, libertad plena a mis lectores para continuar leyendo o cerrar la pagina y libertad plena a mí misma para poner lo que me plazca :).

Febrero fue un mes de enclaustramiento absoluto. El año anterior fue fantástico sin duda, repleto de movimiento, tal y como invita una ciudad como Londres… Hasta que te saturas llegados a un punto. Te saturas de planes, de falta de horas de sueño, de las relaciones humanas, de la incertidumbre y de no parar en general. Obviamente tras tres semanas limitándome a ir al gimnasio y sin salir, llegaría el fin de semana en el que recuperaría el ritmo en cuestión de una noche (no se puede someter a nadie a un extremo durante mucho tiempo, acaba explotando), pero para ya proceder con algo de mas equilibrio posteriormente, sobre todo tras unos días a final de mes en mi tierra (Jerez de la Frontera, por las dudas), que me recargaron las pilas y las ganas de mirar hacia el futuro con algo de más perspectiva. Me gusta vivir el presente pero… Bueno, esto ya vendrá unos párrafos más abajo.

mudanzaPor su parte, marzo ha sido un mes dedicado a la búsqueda de piso y a la propia mudanza. No me he dado ni cuenta. En cuanto la idea surgió y comenzó a tomar forma en las mentes de mi actual compañero de piso y gran amigo, Gumtree y EasyRoomMate se convertirían por un par de semanas en mis mejores aliados. Bastaría con visitar un par de pisos para quedarnos con el segundo y a la semana mudarme en cuestión de unos 10 viajes en autobús. Aquí viene el tercer de los grandes motivos por los que he estado desaparecida: no tenia Internet. De hecho, esta por llegar este fin de semana, solo que ya me agobiaba estar tan ausente y he decidido aprovechar un descanso (o dos) en el curro para actualizar. Los primeros días se llevó bien pero a estas alturas roza la frustración. No es que me considere especialmente dependiente pero seamos realistas: sin Internet durante casi un mes en pleno siglo XXI? Nacemos con la predisposición innata a consultarlo para cualquier cosa, e incluso para pasarnos horas rondando por él. No estoy hecha para ir de bohemia-pasota de las nuevas tecnologías.

En fin, a esto le sigue en una Semana Santa vivida en Manchester y Liverpool. Un viaje fantástico, espero comentarlo más adelante si consigo hacer una selección entre mis 300 humildes fotos y la berracada de 1000 de mi hermano mayor. Una aventura fraternal primeriza, ya que se trata del primer viaje que realizo exclusivamente con mis dos hermanos, sin padres. Una experiencia bonita y que, sin duda, se repetirá. Cabe destacar que mi querida madre triunfó comprándome tapones para los oídos, no solo por haber conseguido su cometido principal (no volverme esquizofrénica con los ronquidos de mi hermano menor), sino por haberlo superado al habernos alojado en un hotel a cuyos mismísimos pies se encontraba una discoteca que obviamente no iba a bajar la música por nosotros ni por ningún huésped.

La guinda de estos dos meses sería la visita a Tarragona durante el último fin de semana. Un par de días amenos bien repartidos entre relax y diversión. Si no surge nada repentinamente, hasta dentro de unas cuatro semanas no emigro a ningún sitio, así que toca intentar recuperar los típicos buenos hábitos: gimnasio, cocinar, leer, etc. Ya sabéis, esos pequeños placeres eternos: siempre están ahí y nunca se desarrollan durante mucho tiempo.

Vamos, que no me ha faltado entretenimiento :D, aunque mis motivos habrían de ir un pelín más allá…

A %d blogueros les gusta esto: