Archivo

Posts Tagged ‘película’

A veces, la felicidad está en…

 – Empezar una novela prometedora.

– Recibir un e-mail a modo de carta.

– Alcanzar el peso corporal deseado.

– Ver una película impactante en el cine (¡española!).

– Conversar con un amigo.

– Visitar un museo y enamorarse de un cuadro.

– Pasear bajo un clima fantástico.

– Tirar a una papelera el paquete de tabaco.

– Escuchar un buen disco de rock alternativo.

– Ir a un encuentro de extranjeros para practicar idiomas.

Y cuanto todo esto se junta en menos de 48 horas, ya se puede hasta alcanzar la felicidad suprema.

Porque no es tan difícil sentirse contento cuando hay motivos para estarlo y las contrariedades son inevitables.

Porque hasta una tipa tan rematadamente realista como yo sabe que la felicidad está dentro de nosotros.

La cara oculta

Después de ver esta película, me atrevo a decir, y con gran convencimiento, que el cine español cada vez promete más. El director, Andrés Baiz, ha puesto en escena una historia muy bien estructurada, con enganche y estremecedora.

Tengo que reconocer que, durante los primeros minutos del filme, algunos diálogos no me llegaban, me parecía demasiado sobreactuado pero, una vez entra en juego la música y el inicio del conflicto, la tensión comienza a darle una velocidad de vértigo.

La parte musical de esta obra constituye un elemento extraordinario a la hora de aplicar tanto pasión como tensión. Una banda sonora preciosa, favorecida por el papel de Quim Gutiérrez como director de la orquesta filarmónica de Bogotá, se une a unos acertados y sobrecogedores toques vibrantes en los momentos de suspense.

El argumento consiste en la aceptación de Adrián (Quim) en dicha orquesta, debida a la cual él viajará de España a la capital colombiana acompañado de su novia Belén (Clara Lago). No obstante, las ganas de poner a prueba la fidelidad de Adrián acabarán metiendo de lleno a Belén en una trampa de lo más inesperada…

Volviéndonos hacia la interpretación, Clara Lago ofrece una actuación espectacular. Por su rostro circulan con la misma veracidad y convicción las distintas expresiones faciales más características: el amor, el cariño, el recelo, la frustración, el odio, la desesperación más absoluta…

Quim Gutiérrez tiene su rol adecuadamente asumido, aunque su rostro me recuerde demasiado a su papel en Primos puesto que la manifestación de sus sentimientos surge en su cara con los mismos gestos, y Martina García (Fabiana) goza de pocas menos apariciones a lo largo de las secuencias, pero la verdadera protagonista de este thriller es Clara Lago.

Finalmente, solo queda alabar como se merece la realización, los planos idóneamente escogidos y encuadrados, y la elección de los escenarios, muy personalizados y significativos. Se advierte un gran equilibrio entre estos factores, la música, la trama y los actores.

Lo dicho: siguiendo este ritmo, estamos en camino de que se vaya cogiendo respeto a las producciones españolas, que ya era hora de mostrar el talento vigente.

Atracción Fatal

Impresionante. Pasión, miedo, ternura, amor, impotencia y un sinfín de sensaciones confluyen en esta película, cuya base se podría situar sobre dos pilares: las responsabilidades y las consecuencias de nuestros actos.

En realidad, el desarrollo de la historia resulta bastante predecible, pero aún así te sorprende, te asusta, te encandila, te introduce en la trama con una capacidad tal de absorción que la vives, que te identificas con cada personaje, que prácticamente experimentas en tus carnes el placer, el suspense, el pánico y el alivio que transitan por las propias imágenes. Vamos, que ha habido incluso un instante en el que he tenido que incorporarme de puro nervio.

El director, Adrian Lyne, no ha escatimado en recursos interpretativos desde luego, contando con un reparto protagonista espectacular. Michael Douglas asume el papel de Dan Gallegher, un hombre cuya vida es perfecta y nada le falta: casa, dinero, familia… hasta que cae en la tentación ante los encantos de Alex, representada por una fantástica Glenn Close (bien merecido su Premio Donostia en el Festival Internacional de San Sebastián).

Así, la tranquila existencia de Dan se ve truncada por la serie de circunstancias derivadas de aquel desliz. Mientras que el peligro impregna cada vez con más fuerza una escena tras otra, el arrepentimiento y el temor a perderlo todo se ciernen sobre el protagonista, transformando una decisión mal tomada en una terrible lección vital.

De ritmo imparable, profunda y entretenida, y pronosticable pero sobrecogedora, Atracción Fatal pone sobre la mesa un gran drama con su dosis de suspense asegurada y un desenlace precedido de un elevado nivel de tensión, seguido del soberano impacto que produce el final y culminado en una merecida reflexión general.

V de Vendetta

Una de mis frases preferidas dice: “definir es limitar”. Y como yo, bajo ningún concepto, quiero reducir esta película a lo que pueda hablar sobre ella, solo os animaré a verla, pero porque no puedo obligaros. También depende del género que más os agrade, no le tiene que gustar a todo el mundo… PERO VAMOS, qué historia, qué guión, qué interpretación, qué escenificación, qué efectos especiales… ¡¡¡Qué todo!!!

Con tanto #Anonymous rondando por los aires, me entraron ganas esta mañana de volver a verla. Y digo volver a verla porque ya fui en su día al cine cuando la estrenaron, allá por 2006, pero en aquel momento me da la sensación de que no me enteré de mucho, no le presté demasiada atención o yo qué sé lo que tenía en la cabeza con 17 años. Sin embargo, ahora… Sin palabras.

Para los más perdidos, a modo de sinopsis y traducido de IMDB: un enigmático luchador por la libertad conocido solo como “V” emplea tácticas terroristas para luchar contra su sociedad totalitaria. Al rescatar a una chica de la policía secreta, también encuentra la mejor oportunidad para tener un aliado.

Y no digo más, porque lo que se merece esta obra de arte es ser visualizada de inmediato.

Sin control, de Clive Owen y Jennifer Aniston

Yo no sé por qué, pero creo que muchos se esperaban una mala película de esta combinación de actores. De hecho, a mí misma no me pegaba la protagonista, o una de ellas, de Friends con mi idolatrado Clive pero bueno, me dije, a ver qué sale de aquí. No recuerdo si ya la había visto, quizá solo un cacho, el caso es que transcurrió para mí como si no hubiera oído hablar de ella nunca (tengo que hacer algo con mi memoria), y me gustó bastante.

Dirigida por Mikael Håfström, cuenta la historia de Charles Schine (Owen), que lo tiene todo: dinero, un hogar, una mujer y una hija (enferma, pero con arreglo), y que se cruza con Lucinda Harris (Aniston). Lo que parece un apasionado encuentro de amantes se convierte en una tortura desde el momento en el que entra en acción LaRoche (Vincent Cassel) ejerciendo presión, chantaje y amenazas sobre Charles para sacarle hasta el último pavo.

La trama se desarrolla en un ambiente de suspense total, mantiene en tensión y provoca un alto nivel de intriga hacia su desenlace. Quizá para otras personas fuera evidente o predecible pero, en mi opinión, hay un par de giros en especial tan repentinos como inesperados que me hacen verla como una historia bastante interesante, inteligentemente estructurada y de calculado guión.

Se comparte la agonía del protagonista, su sufrimiento, su desesperación. Logra meter al espectador en su piel en un argumento que podría resultar típico (infidelidad=problemas) pero que te atrapa en la inmensa credibilidad de su interpretación, así como en la de Jennifer Aniston, que se aleja de su encasillado papel serial de guapita tonta.

Finalmente, los escenarios y localizaciones son sencillos, caseros y callejeros, lo que permite una coherente y veraz realización con su correspondiente selección adecuada de planos para mostrar de forma bastante ilustrativa la frustración y la acción.

Como último apunte, tanto si os gusta el actor como si no, recomiendo encarecidamente la película Hijos de los hombres, con un tema completamente distinto del de Sin Control como viene a ser el fin del mundo y la lucha por salvar a la humanidad (pero sin americanismos patrióticos flipados). Me la mencionó un amigo por Twitter y realmente vale mucho la pena. Otra tremenda película, ya más centrada en las relaciones personales, es Closer, con Julia Roberts, Natalie Portman y Jude Law, además de Clive Owen. Y paro de contar, que ya vais servidos por hoy.

¡Que os sea leve el día y comencéis el fin de semana con buen pie!

Pájaros de papel

Dirigida por Emilio Aragón. Una interesante y entretenida trama, no exenta de cierta intriga, y muy emotiva. Consigue calar hondo en el espectador, le introduce en el conflicto y le permite disfrutar de unos personajes clavados, característicos, excepcionales.

Ya conocemos el estilo de Imanol Arias por la serie Cuéntame, pero con esta película aún me ha gustado más. Dentro de su prototípico papel serio, riguroso, con su toque entre irónico y recto, en Pájaros de Papel se puede observar cuánto es capaz de extender su talento.

Encarna a un cómico sumido en unos tiempos tan difíciles como los que supuso el franquismo. Su posicionamiento como actor principal se encuentra más que justificado.

No obstante, hay que recalcar la fantástica interpretación de varios actores más. Todos fueron geniales pero destacaré al pequeño protagonista, Roger Príncep, cuya naturalidad es despampanante (considérense las dificultades de rodar con niños).

Y también debo nombrar a Diego Martín, al que solo tenía medianamente visto por su papel en la serie Aquí no hay quien viva. En esta trama, haciendo de teniente, me ha sorprendido gratamente.

Así pues, aquí tenéis un filme que ofrece una historia magníficamente planteada y estructurada, con varios puntos fuertes que provocan un mayor interés, captando y manteniendo la atención en torno a los sucesos, y un par de núcleos dramáticos bastante potentes.

Todo el filme se halla impregnado de un disimulado halo trágico sobrecogedor, factor que se alterna de una forma espléndida con los espectáculos que ofrecen los artistas del circo, obligados a cantar, bailar y sonreír aún a pesar de las duras circunstancias. Seguro que más de uno disfrutáis del argumento, acabándola con un efecto mental intenso, enternecedor y reflexivo.

El Mago de Oz (1939)

Dirigida por Víctor Fleming. Probablemente ya os suene de algo el título, o al menos quizá se os han venido a la mente el espantapájaros sin cerebro, el hombre de hojalata sin corazón y el león sin valor.

Una historia bellísima y deslumbrante para la época en cuanto a paisajes, escenarios, localizaciones, decorados, ambiente entre onírico y real, etc, a los que posteriormente se les ha añadido un colorido alucinante que me ha envuelto y encandilado de una forma bestial y preciosa. Magnífico, una explosión de color increíble, solo por eso vale la pena verla.

La transformación de la imagen en blanco y negro a color se llevó a cabo a través de la técnica technicolor. El Mago de Oz sería uno de los grandes exponentes en cuestión de restauración digital de la calidad, junto a Lo que el viento se llevó.

Maravillosa respecto al encanto e interpretación de los personajes. La protagonista encarna a la perfección la personalidad tierna, dulce, inocente y bondadosa de su papel.

Los secundarios también desprenden una actitud pasional, adorable, sincera y confiada, con la que consiguen de inmediato que el espectador les coja un tremendo cariño.

Hacía tanto tiempo que no veía una película tan fantasiosa que el impacto ha sido aún más grande y profundo. Basada en la novela infantil El maravilloso Mago de Oz, de Frank Baum, la trama comienza cuando Dorothy (Judy Garland), niña huérfana, es arrastrada por un tornado muy lejos de la casa de sus tíos, y entonces empiezan a ocurrir cosas extrañas…

Los planos son buenísimos. Hay uno en especial de un pasillo muy largo que daba una sensación de vértigo bastante particular… Me hizo plantearlo como una gran referencia para películas de suspense. ¡Incluso me recordó al estilo de Hitchcock! Llegaba muy al fondo aquella perspectiva de incertidumbre, de misterio, de temor y de lo desconocido.

Un cuento de hadas para quien le apetezca desubicarse por completo de la realidad que nos rodea e introducirse de nuevo por completo en el hechizo de las moralejas infantiles que hace muchos años dejamos de ver.

A %d blogueros les gusta esto: