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En La Pineda (V), final playero redondo y vuelta a Zaragoza

El jueves (26/08/2010) en Pachá se podría calificar de… exótico, jovial y apocalíptico. Casi desde el comienzo de la noche y hasta el final, un francés rondando a ratos en torno a RM. Por un momento, nos estábamos transmitiendo mensajes gestuales y en clave prácticamente entre cuatro personas: mi amiga, él, un amigo suyo y yo, vaya situación. Destaca también la presencia de un señor pureta que cada vez que podía le daba conversación a RM, y tanto el francés como yo la salvamos en un par de ocasiones, pero el tío seguía volviendo, increíble la forma de pasar de las indirectas, en ocasiones MUY directas.

Bailes, franceses, copas, alemanes… Fiesta de la espuma a las 4 de la mañana, la discoteca se fue vaciando porque salía mucha gente a mojarse y cerraron a las 5, vaya mojón. Estuvimos decidiendo largo rato lo que hacer, hasta que opté por irme a dar un paseo con el adorable alemán con el que había estado intentando comunicarme en inglés durante la última hora y pico (más o menos con éxito, pero una vez más soy consciente de que tengo que mejorar el idioma…). Aquí veis una parte de la discoteca de noche.

Después de caminar un porrón de tiempo y sin saberlo en paralelo a la playa (sin verla) y en dirección contraria de la casa de RM, pregunté por el paseo y me orientaron, y ya comprobé lo a tomar por culo que me había ido, así que hala, para atrás. Poco después, ya prácticamente amaneciendo, llevamos en coche a Salou tanto al francés (de repente muy borracho) como al alemán (que sabía hablar francés también, me cago en la leche) y a la vuelta nos esperaba una sorpresita que nos atormentaba por dentro desde que habíamos salido a llevarles: RM había cerrado la puerta dejándose las llaves metidas.

Llamamos a los vecinos (7:30 de la mañana), no nos abrían, permanecemos un ratillo ensimismadas esperando, nos vamos a desayunar, un carajo para nosotras, en un hotel nos dijeron que no abrían la cafetería hasta las 9 de la mañana (ahora eran las 8), caminamos media Pineda a ver si comíamos algo, nada, volvimos, un rato sentadas en el suelo con una pinta de acabadas de la vida impresionante, hasta que veo abrirse la persiana de los vecinos y se me ilumina brutalmente la mirada ante la esperanza. Le explicamos la situación a una amable mujer (no sé por qué tuvo RM que contarle todo el problema en inglés, si luego resulta que entendía el español pero bueno) y nos dejó entrar, muy maja, para acceder a nuestra casa por la terraza. Menos mal que la puerta de arriba estaba abierta y solo hubo que sujetar la persiana y meterse… que si no, a cambiar la cerradura y pastón del quince.

Vamos, que nos acostamos por fin a las 9:15 de la mañana, me levanté sobre las 16:00, y la tarde del viernes (27/08/2010) consistió en comer, ver un poco de The Big Bang Theory (solo he visto dos o tres capítulos y estoy enamorada de Sheldon, uno de los personajes), ir a la playa a dar el paseo de viejas, cenar, y a las 23:15 larga llegaron NV y su amiga AE, momento justo en el que yo me hallaba en el baño retorciéndome de dolor de barriga. Hasta hace poco pensaba que había sido cosa del calipo de postre (de naranja, espectacular), porque antes solo tomé pechuga de pollo y un sándwich de jamón york y queso, pero mirando ahora hacía atrás he reconsiderado la posibilidad de que la ingesta diaria de alcohol tuviera algo que ver. Me temo que no tengo imágenes para ilustrar estos días así que, ¿por qué no poner a Sheldon?

Y eso, subí, cuando pude, y bebí un cubatilla al rato, por probar, y no pasó nada en mi interior, menos mal. Conocí a AE, una chica la mar de simpática y guapa, y que se cogió un ciego curioso. Salimos a Salou, cogimos un taxi y nos metimos en City Hall, una discoteca donde lo que menos había era niñatos. Más bien puretas. Muchos xDD. Un nuevo universo por descubrir, el de la gente mayor, y bastante alta, normal que toda mujer llevara tacones. Había un hombre que me recordaba a Indiana Jones. Debía de tener treinta y pico años. Acabé hablando con un catalán, un poco sieso al principio, que primero se hizo pasar por gay, incluso con novio (su amigo) y luego nos dijo que no, después de que AE y yo nos hiciéramos pasar por una pareja de lesbianas (se notó descaradamente que lo nuestro fue una improvisación barata para pasar por aquello de manera cómica pero lo de ellos sí que nos lo habíamos creído), y nada, poco más, no había demasiada conversación así que me volví a juntar con las niñas, que ya se habían separado un poco de sus respectivos ligues (aparte de haberse largado ya a casa RM, reventada) y no tardamos mucho en irnos también porque a NV le empezaron a picar los ojos. Despedidas y para fuera. Unos canorrillos vinieron corriendo a por el taxi que acabábamos de coger y discutieron, sobre todo AE, con ellos pero como eran 5 y ese taxi tenía más plazas los acabamos dejando, pero menudas formas de pedirlo… A los pocos segundos, NV sacó de un grito a una tía de otro taxi que justo llegaba al irse el primero, y como para no hacer caso del torrente de voz que me trae.

Sin más, llegamos a La Pineda, me despedí de ellas y a dormir. Y por la mañana-mediodía del sábado (28/08/2010) a comer, limpiar a fondo la casa, a Zaragoza en el coche y nada más llegar, las dos a los ordenadores, cómo se nota que llevábamos unos días sin internet xD. La noche fue distinta de las demás. Por lo visto, en Zaragoza no se lleva la mentalidad de ir a saco a ligar ni nada, sino que la gente se te acerca para conversar sin intención de nada más. Junto con otra chica más, salimos a las playas artificiales de la ciudad (no las puedo describir, no las veía bien de noche, pero creo que son una bazofia), pasé un frío del carajo con el cierzo (el viento que corre por allí, con su puñetera madre) y vimos al Dj Wally López metidas en una carpa que, según me dijeron, normalmente no ponen, y bajo la cual había más quinquis que en medio Jerez, cosa que yo veía totalmente imposible. Y al rato se nos sentó un chaval to enrollado a charlarnos, y luego sus dos amigos. Estuvo genial la experiencia (más relajada que todo lo que se pueda imaginar después de una semana frenética) de hablar tranquilamente con entes del sexo opuesto cuyo objetivo no tuviera nada que ver con echar un polvo, o no aparentemente al menos.

La noche culminó pasando por la discoteca Oasis, en la cual había personas de absolutamente TODAS las edades, vaya mix tan impactante, desde adolescentes de 18 años hasta adultos cincuentones. Solo echamos un ratillo, así yo veía el local, que era un antiguo teatro, y nos largábamos ya para casa a descansar, completamente exhaustas.

Semana larga semi-surrealista que llegó a su fin. El domingo 29/08/2010 consistió en dormir, almorzar y volver a Jerez en AVE y regional. Sigo alucinando de las vacaciones que me he tirado. Pero bastante largo ha sido este post, ya caerá otro para las conclusiones veraniegas :).

Desde la ciudad de Violadores del Verso

O casi. Me hallo en Zuera, pueblo de mi amiga zaragozana RM, a 25 kilómetros de la capital (no 100, como yo pensaba por error, y menudo error). Llegué ayer, 21 de agosto de 2010, pasando por un viaje en tren regional Jerez-Sevilla y en AVE Sevilla-Zaragoza (una hora el primer trayecto y tan solo 3 horas y media el segundo, vaya maravilla de alta velocidad, es alucinante), después de haber salido a tomar algo la noche anterior en el ya más que frecuentado Rubio, bar de Jerez amado y venerado por mis chicos de la PTP. Echando un último rato en los pedales y volantes de viejos del parque del telepizza, pasando un calor del copón y siendo dejada en casa cual princesa (cómo se nota cuando una se junta con un porrón de gente que siempre va con coche) sobre las 3 de la mañana, el viaje lo pasé medio sobada y nada más salir a la estación ya estaba allí esperándome RM.

A las 12:30 me bajé del tren y acto seguido procedimos a buscar un aparcamiento por el centro de la ciudad, a ser posible que no fuera en zona azul, y tras dar miles de vueltas lo acabamos dejando, efectivamente, en zona de pago, pero vaya la sorpresa que nos llevamos cuando al ir a pagar en el aparato ese ponía “excepto sábados, domingos y festivos”. ¡Oh! ¡Muchas gracias y a buena hora! Vamos, que no había que pagar y habíamos estado haciendo el mongolo un buen rato.

En fin, y claro, no se nos ocurrió nada mejor que ir a hacer turismo en la franja horaria más calurosa del día.

Esa falda tuvo gran éxito la noche anterior de venir, dicho sea de paso ^^.

Almorzamos en un Vips. Por mi parte, me puse púa entre el Fundy O´clock, los nachos con esa buenísima salsa y las patatas que acompañaban al sándwich. Tan llena que iba que no se me pasó la (muy desagradable) sensación de estar preñada de sixtillizos hasta por lo menos tres horas después.

Eso estaba al lado de la basílica del Pilar. Vaya mal rato pasó RM al saber que yo desconocía, pero por completo, la (al parecer) brutal popularidad de la catedral principal de Zaragoza, que además de esa tiene otra bastante próxima, llamada la iglesia de La Seo. Pensaba que se le iba a desencajar la mandíbula de su sorpresa ante mi ignorancia. Yo qué coño sabía, mujer, no lo veo para tanto, sinceramente. Vale que la fiesta de Los Pilares sea famosísima aquí, incluso que vaya tela de gente de todas partes, pero yo en Jerez no había oído hablar de ellos en la vida…

El interior de la basílica. Muy bonita, la verdad, cargadita de frescos y figuras, y con “la virgen” en un rincón para arrodillarte delante de ella y besarla (en verdad era un hueco con un círculo a la altura de la cabeza en piedra pero bueno).

La iglesia de La Seo, repleta de motivos mozárabes, me encantó la fachada. En esta ya no entramos porque costaba 4 euros y tampoco nos llegaba el fanatismo turístico para tanto.

RM es una friki de Goya. Sí, sí, hay frikis de Star Wars, frikis de Naruto… pues ella lo es de Goya, así se definió a si misma, vamos, no es cosa mía. No veas cómo me quemé durante la milésima que me senté ahí para hacerme la foto, por eso decidí limitarme a apoyar el pie, claro.

Así que nada, paseo por el casco histórico, aquí tenéis el Ebro, que cruza la ciudad y la divide en la zona norte y la zona sur, y vuelta para el coche antes de que nos diera un soponcio del calorazo que hacía, porque a quién se le ocurre ponerse a hacer turismo a esas horas…

Siesta, cena “ligera” y hala, a beber. Personalmente, lo pasé genial jugando al Ocalimocho y al Señor del Tres, mejor que cuando luego tiramos para la carpa que habían puesto por las fiestas de Zuera, que tampoco estuvo mal pero me reí más antes. La música era un “pum pum pum” eterno, menos mal que a ratos lo mezclaban con canciones conocidas porque si no…

Nos acostamos a las 7 de la mañana y para almorzar hemos tomado una pizza casera hecha por la madre de RM que no estaba deliciosa sino lo siguiente, qué manejo de la masa, chiquillo. Ahora vamos a la piscinilla un rato porque hace un calor de tres pares de cojones. De hecho, si no dormí más este mediodía fue porque el nivel de sudor empezaba a superar el de cansancio.

¡Nos vemos en Salou!

Haciendo maletas

¡Ya llegó el día! ¿de qué? De ponerme a mirar lo que me llevo a… tatatachán, ¡¡¡Zaragoza y Salou!!!

El viaje consistirá en levantarme mañana sábado 21 de agosto a las 7 de la mañana para coger un regional Jerez-Sevilla y luego el ave Sevilla-Zaragoza, llegando a las 12:30 aproximadamente. Mi anfitriona, RM, me llevará por la ciudad a ver cosas y por la noche de fiesta, naturalmente (espero no llevar mucha mala cara, ya que el madrugón no me impedirá salir esta noche por Jerez). El domingo consistirá en dormir y volver a visitar lo que se pueda, y el lunes partiremos en coche a Salou (Tarragona) para pasar una semana de playa y juerga, pero sin abandonar la dieta desde luego, con sus pequeñas excepciones.

Así que nada, a hacer la maleta, incorporando las nuevas capturas de ayer del Hipercor (3 prendas de 50, no está del todo mal, pero es que entre que unas me quedaban grandes, otras pequeñas y otras eran horteradas que no me iba a comprar ni de coña pero las cogía por probar…) y desvalijando medio armario. Las nuevas adquisiciones han sido un pantalón beige fresquito, ancho y largo, un vestido hippie en tonos azules que me queda un pelín grande pero me encantaba y no lo había más pequeño, y otro vestido, que mi madre ha confundido con una blusa por lo corto que es (ya me pensaré si acompañarlo con algún short o no, según las circunstancias), marrón, con algo de brillo,  y cuello y botones de camisa. Me quedé un poco con las ganas de comprar también un vestido negro pero al final no… entre lo nula acostumbrada que estoy a un amplio porcentaje de la ropa para llevarla en público sin pasar vergüenza y que cierto pedrusco sobre el pecho no me convencía del todo…

Total, con esto quiero decir que igual no vuelvo a aparecer por aquí hasta septiembre, porque en Zaragoza todavía tendría internet pero no sé si me daría tiempo de contaros algo, y de todas formas ya sabéis que sin fotos no me gusta; y en Salou ya sí que no tendré acceso a la red, a menos que busque un ciber pero claro, no creo que lo haga.

Así que no os preocupéis, ¡que volveré! ¡Que paséis una fantástica última semana de agosto y que les sea leve a todos aquellos que ya están empollando para el mes que viene! 😉

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